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Depresión de poeta

Louise Bogan (1897-1970)

"La verdadera depresión de poeta es un rigor mortis de agonía. Es una total incapacidad del cuerpo para funcionar. No quieres salir de tu habitación. Louise Bogan lo resumió en dos versos expeditivos. Esto era allá por no sé cuándo, el año treinta y tantos. Fue en un poema del New Yorker titulado Observación solitaria traída de una breve estancia en el infierno. Y los versos decían así: "A la medianoche dejas/lágrimas en tus orejas". Está ahí tumbada boca arriba, llorando. Sus ojos están inundados y las lágrimas se encrespan y se derraman, y corren, y están fluyendo en sus orejas. Es algo directo, físico e interesante. Porque es como si el llanto condujese directamente al oído. Su dolor conduce a algo audible: un poema. Eso es lo que hace a todos esos poetas verdaderamente buenos. El llanto y el canto están conectados".

(Nicholson Baker, El antólogo, Editorial Duomo, 2010)

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Nuevo libro

"Este texto es la historia del reencuentro con un autor que me ha acompañado con intermitencias durante cincuenta años, y cuya vida, personalidad y obra literaria me resultan especialmente fascinantes. Pero no es solo eso. En cierta forma Prokosch también es el pretexto para hablar de escritura y libros. Del oficio de escritor. Del éxito y del fracaso. De críticas y rechazos. De realidad y ficción. Del azar. De máscaras. Esto es, de vida y literatura."


Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.