Ir al contenido principal

Una lista

Ya sabemos que, como dijo el escritor Francis Marion Crawford, el libro es una marketable commodity. No hay más que ver ciertos productos y estrategias editoriales para corroborarlo. Aún así, hay libros y libros.
He aquí una lista de 20 obras que he leído en los últimos tres meses y que, por una razón u otra, merecen al pena:

Libro de maravillas, Lord Dunsany
Memorias de un esteta
, Harold Acton
La ciudad desplazada, José María Conget
La luz es más antigua que el amor, Ricardo Menéndez Salmón
Los once, Pierre Michon
La vida por la letra, Eugenio Torrecilla
Cold Spring Harbor, Richard Yates
Tocar los libros, Jesús Marchamalo
Bibliofrenia, Joaquín Rodríguez
Cuentos reunidos, Sherwood Anderson
Bajo el influjo del cometa, Jon Bilbao
La ciudad sumergida, José Carlos Llop
La hoja del gingko biloba, Miguel Rojo
La nieve y otros complementos circunstanciales, Xuan Bello
La responsabilidad empieza en los sueños, Delmore Schwartz
Todas las trivialidades, Logan Pearsall Smith
Leviatán o la ballena, Philip Hoare
El oro de Cajamarca, Jakob Wassermann
Seductores, ilustrados y visionarios, Josep Mª Castellet
Ilustrado, Miguel Syjuco

Comentarios

Entradas populares

Un poema de Raine

    DE MUJER A AMANTE Soy fuego encalmado en agua, una ola que se eleva del abismo. En mis venas la marea atraída por la luna se alza en un árbol de flores esparcidas en espuma de mar.  Soy aire atrapado en una red, el pájaro profético que canta en un cielo reflejado. Soy un sueño antes de la nada, soy una corona de estrellas, soy la forma de morir.   (Kathleen Raine,  Collected Poems 1935-1980 , Allen & Unwin, 1981. Traducción: J.O.)  (Nota: Este blog, como viene siendo habitual en verano, se toma un descanso de aproximadamente un mes. Que pasen un buen y saludable verano.)  

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat

Como un río de corriente oscura y crecida

  Era un panorama extraño. En Barcelona, la habitual multitud nocturna paseaba Rambla abajo entre controles de policía regularmente repartidos, y la habitual bomba que explotaba en algún edificio inacabado (a causa de la huelga de los obreros de la construcción) parecía arrojar desde las calles laterales perqueñas riadas de gente nerviosa a la Rambla. Los carteristas, apaches, sospechosos vendedores ambulantes y relucientes mujeres que normalmente pueden verse en las callejuelas se infiltraban entre las buenas familias burguesas, las brigadas de obreros de rostro endurecido, las tropillas de estudiantes y jóvenes que deambulaban por la ciudad. La multitud se desparramaba lentamente por la Rambla, como un río de corriente oscura y crecida. Apareció un ejército de detectives, de bolsillos abultados, apostados en cada café, vagueando por la Rambla y enganchando, de un modo vengativamente suspicaz, a algunos transeúntes elegidos por alguna singular razón, hasta el punto de que incluso esta