Ir al contenido principal

Gary Snyder


Decía Auden que si hubiese una escuela para poetas la geología debería ser asignatura obligatoria. No cabe duda de que, en este supuesto, el poeta estadounidense Gary Snyder habría sido un alumno aventajado.
Nacido en 1930 Snyder vivió y creció en medio de los salvajes paisajes del Oeste y de la Costa del Pacífico. Tras graduarse en la Universidad de California en Berkeley entró en contacto con los beatniks, el budismo zen y los movimientos conservacionistas. Como Emerson, Thoreau y Whitman amaba los vastos espacios y pensaba que formaban parte del alma de Estados Unidos.
"Sostengo los más arcaicos valores en la tierra", ha dicho en más de una ocasión.
Probablemente no haya ningún otro poeta norteamericano contemporáneo en el que la geología ocupe un lugar tan destacado en su imaginario poético. La relaciones entre el hombre y las formaciones rocosas que constituyen la base de su entorno natural, se hallan presente en muchos de sus poemas, desde Riprap (1959) hasta Mountains and Rivers Without End (1996). Igualmente abundan en sus libros las reflexiones sobre el origen y las transformaciones del paisaje.
En "Geological Meditation", por ejemplo, perteneciente al poemario Left out of the Rain (1980) leemos:

Las rocas sufren,

lentamente,
se retuercen, los estratos
hechos derrubios...

En Snyder, la falacia patética de la roca sufriente, como parte del ciclo geológico exógeno, y las transformaciones geomorfológicas que abarcan millones de años funcionan como metáfora de nuestras vidas.

Comentarios

Entradas populares

Políticos mejores y peores

P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

(W. H. Auden, El prolífico y el devorador. Traducción de Horacio Vázquez…

El Centauro

Maurice de Guérin, nacido en 1810 en el castillo albigense de Caylar, en Andillac, y muerto en el mismo lugar poco antes de cumplir los veintinueve años, es uno de los más exquisitos poetas románticos franceses. Su obra, póstuma, es tan breve como corta fue su vida. Jules de Goncourt dijo que entre los poetas modernos solo Maurice de Guérin hizo el hallazgo de una lengua para hablar de los tiempos antiguos. También fue elogiado, entre otros, por Sainte-Beuve, Remy de Gourmont, Rilke y Mauriac.
En julio de 1954 se publicó en Albi (Tarn), en la Imprimerie Coopérative du Sud-Ouest, un librito de 44 páginas, en octavo, con su poema en prosa más celebrado, "Le Centaure", en el que un viejo compañero de Quirón, llamado Macareo, expone al adivino Melampo sus pensamientos sobre el paso del tiempo y evoca con nostalgia su vigorosa juventud. El poema fue dado a conocer por George Sand en 1840 en la Revue des Deux Mondes. 
La edición incluye, además del texto original, la traducción …

De Anaïs Nin a Nicolás Guillén, con un interludio musical.

En los diarios tempranos de Anaïs Nin, escritos en los años veinte, el apellido Madriguera aparece en varias ocasiones. Paquita y Enric Madriguera eran dos hermanos catalanes, músicos precoces y amigos del compositor hispanocubano Joaquín Nin Castellanos, padre de Anaïs y de Joaquín Nin-Culmell, compositor como su padre. Ambos se alojaron en varias ocasiones en casa de Anaïs. Paquita fue una reconocida pianista, que más tarde se casaría con el guitarrista Andrés Segovia. Enric era violinista y tras empezar una prometedora carrera como intérprete clásico, al llegar Estados Unidos se pasó a la música moderna con gran éxito. Al frente de su banda se hizo famoso como compositor de canciones y bailables de ritmos latinoamericanos, compitiendo en este ámbito con su compatriota Xavier Cugat. El figuerense había empezado su carrera profesional en La Habana, donde se había criado y formado también como violinista.
Una de las canciones más recordadas de Enric Madriguera es "Adiós", co…