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Gusanos y aristocracias

Ilustración de La formación del manto vegetal
por la acción de las lombrices
, de Charles Darwin


El último libro que publicó Charles Darwin fue La formación del manto vegetal por la acción de las lombrices, con observaciones sobre sus hábitos (1881). Tradicionalmente considerada como una obra menor dentro de la magna bibliografía del autor de El origen de las especies, no por ello carece de interés. Al contrario, se trata de una obra de alto contenido científico, pese al aparente carácter marginal de su tema. Ahora aparece por primera vez en España, de la mano de la editorial ovetense KRK y en traducción de Jesús Coll Mármol. Como apunta Evaristo Álvarez Muñoz en el prólogo, "es la obra de un naturalista completo que se desenvuelve con igual facilidad en asuntos zoológicos que geológicos... La mera cuantificación del volumen de tierra removida por los gusanos permite a Darwin probar cómo procesos sencillos, que habían pasado desapercibidos o habían sido juzgados baladíes, son responsables de la renovación del manto vegetal terrestre."
Casualmente, días después de su lectura, di con una curiosa alusión a esta obra. En el libro de impresiones de viaje Los ingleses vistos por un latino (1908), de Federico Rahola, hay un capítulo -"Darwin y los gusanos de tierra"- dedicado a glosar este estudio del gran naturalista inglés. Para el autor catalán, Darwin rehabilita y dignifica al gusano de tierra, " obrero ciego y sordo que fertiliza el suelo y nos conserva los antiguos pavimentos y mosaicos". No desaprovecha Rahola la ocasión para extrapolar sus propias ideas sociales: "El concepto de Darwin, caído en manos del pueblo, ha de ser ariete formidable contra las aristocracias, recuerdo del tiempo en que imperaba la fuerza o el servilismo; la especie mejora y progresa cada vez más; por lo tanto son ahora los nietos quienes ennoblecen a los abuelos, no los ascendientes a los nietos... Y el pueblo mismo ha de verse retratado en esos millones de gusanos de tierra, escarnecidos y pisoteados por aquellos a quienes, con su trabajo, dan la vegetación que purifica el ambiente y les nutre."

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R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

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