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Mayón

Vista del perfecto cono volcánico del Mayón (Filipinas)
Grabado inserto en "El Mayón o volcán de Albay",
de Enrique Abella Casariego

(Bol. de la Comisión del Mapa Geol. , XI, 1884)

Leo en los periódicos que el volcán Mayón, en la isla de Luzón (Filipinas), ha "despertado". No es la primera vez ni será la última, sobre todo si tenemos en cuenta que este volcán es uno de los más activos del llamado "cinturón de fuego del Pacífico". Se calcula que en los últimos 500 años ha tenido unas cincuenta erupciones. Según el ingeniero de minas Enrique Abella, que lo exploró desde el punto de vista geológico, una de las erupciones históricas que más impresionó, por su magnitud y los estragos que causó, fue la de 1 de febrero de 1814.
El entonces párroco del vecino pueblo de Guinobatan fue testigo de la erupción y nos ha dejado una descripción de la misma. Primero se sintieron temblores y sacudimientos y el Mayón empezó a arrojar por su boca "una nube que subía piramidal y formaba la figura de un penacho muy vistoso". Más tarde comenzó a vomitar lava y la nube se fue extendiendo, hasta que:
"... oscureció la tierra, incendió la atmósfera, y de la tierra se veían salir rayos y centellas que se cruzaban unos con otros, formando una tempestad de horrores. A esto se siguió una lluvia tan terrible de gruesas piedras encedidas y calcinadas que arruinaban y quemaban cuanto encontraban. Poco después piedras más chicas, arena y cenizas, durando esto más de tres horas y la oscuridad como cinco... Abrasó y arruinó enteramente los pueblos de Camalig, Cagsaua y Budiao, con la mitad de Albay, lo mismo el de Guinobatan... La oscuridad llegó a partes bastante distantes, como a Manila e Ilocos, pasando las cenizas, como aseguran algunos, hasta China, y los truenos se oyeron en muchas partes del archipiélago..."
Esperemos que esta vez no llegue a estos extremos.

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