Ir al contenido principal

Gaffarel

Las piedras nos hablan de modo silencioso. Al menos así lo creían los antiguos y les atribuían símbolos y misterios varios. Pero no siempre se llega a entender su lenguaje. André Breton en su texto "La lengua de las piedras" dice: "El hecho es que las piedras dejan pasar, sin detenernos lo más mínimo, a la mayoría de los seres humanos llegados a la edad adulta, pero los que excepcionalmente se prendan de ellas lo normal es que ya no se desprendan de ellas. Allí donde las piedras se congreguen, los atraen y se recrean en hacer de ellos unas especie de astrólogos invertidos". Y luego habla Breton de las enigmáticas gamahés, aquellas "piedras grabadas con jeroglíficos", como las denominó Gaffarel, y que podemos relacionar con las piedras figuradas o fósiles.
Jacques Gaffarel (1601-1681) fue bibliotecario de Richelieu y limosnero de Luis XIII. Descolló como teólogo, naturalista, astrólogo, ocultista y experto en cábala cristiana. En Curiosidades inauditas, sobre la escultura talismánica de los persas, horóscopo de los Patriarcas y lectura de las estrellas (1629) habla de las gamahés, haciendo derivar su nombre de la palabra "chemaija" o camafeo.
En un momento dado Gaffarel se obsesionó con las cuevas, y se puso a escribir El mundo subterráneo, o descripción histórica y filosófica de todos los más bellos antros y de todas las más bellas grutas de la tierra, en el que describe toda clase de cavidades, bóvedas, simas y anfractuosidades terrestres y no terrestres, dividiéndolas en cinco grandes categorías: divinas, humanas, brutales, naturales y artificiales. Collin de Plancy, en su Diccionario infernal, dice al respecto: "La obra no salió porque murió el autor, y se dice que era un monumento de locura y erudición. Veía grutas aún dentro del hombre cuyo cuerpo presenta mil concavidades y recorría las cavernas del infierno, del purgatorio, del limbo, etc." Pero, en contra de lo que dice Collin, sí salió el libro y fue publicado en París, en 1654. Si en su momento ya fue una rareza, hoy en día lo es aún más.

Comentarios

  1. ¿Pero de dónde sacas a toda esta gente? Mira que llevo tiempo queriedo comentar pero con estos temas/personajes tan técnicos me resulta imposible! Saludos

    ResponderEliminar
  2. No te preocupes, Airin. Con que alguno de estos temas o personajes te susciten algo de curiosidad ya es bastante.
    Un abrazo navideño.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).