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Raras materias escriptorias

"Antes, y después del siglo V, se ofrecen extrañas materias, en que alguna vez se ha escrito; pero no pueden con propiedad comprehenderse baxo la apelación de materia escriptoria, por no haber tenido Época de uso común, aunque latamente se tolere en algunas esa calidad. El Padre Mabillon la atribuye a las pieles de los Peces, alegando ciertos diplomas de distintos Soberanos, que vio Puricello escritos en ellas; Ulpiano a los libros de marfil; San Isidoro a los intestinos de Elefante, en cuyo número incluye Escalígero los libros Elefantinos de la Bibliotheca Ulpia; y podrían igualmente admitirse la Ilíade, y Odisea de Homero, escritas en aquel célebre intestino de Dragón, prolongado en ciento y veinte pies, que fue lastimosamente reducido a cenizas por León Isáurico, con la famosa Bibliotheca de Cosntantinopla; pero en todos estos, como en los libros de hojas de plata, cobre, y otros metales, (prescidiendo de meras inscripciones) tiene más parte la ostentación, o capricho, que la costumbre. Aún a los libros de texidos de seda no excluye de este concepto el Jurisconsulto Trotz. Un náugrafo describió su tempesta en la espalda de una Tortuga..."

(Josep de Mora, marqués de Llió: Observaciones sobre los principios elementales de la Historia, Real Academia de Buenas Letras de Barcelona, 1756)

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Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro, milagro. Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía. Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Catal…

Kerouac

Ayer se cumplieron cincuenta años de la muerte del escritor norteamericano Jack Kerouac, la gran estrella del firmamento beat. De hecho, el comienzo de la llamada "generación beat" puede datarse en 1957, al amparo de la publicación de su novela En la carretera y el lanzamiento del Sputnik por la Unión Soviética (de aquí la palabra beatnik que a partir de entonces definiría a los jóvenes rebeldes y disidentes culturales).
Se diría que el éxito mató a la generación beat prácticamente desde su inicio. De la noche a la mañana aspirantes a escritores considerados impublicables ocuparon las páginas de las revistas, fueron entrevistados en la radio e incluso salieron en televisión. El fenómeno fue fulgurante, pero duró poco. La cosecha fue escasa, pero auténtica. Sobre todo hubo poetas, muchos poetas. Narradores pocos, y que hayan quedado todavía menos: solo Kerouac y su mentor William S. Burroughs, aunque en rigor el autor de El almuerzo desnudo no pertenece a la misma "gene…

Portentosas lluvias

Según reza el subtítulo de Mil y una curiosidades (Barcelona, c. 1930) se trata de un "Archivo de cosas raras muy convenientes. Algo de todo. Noticias que no contiene ningún diccionario. Libro de utilidad y recreo. Agradable lectura para hombres y niños. Asuntos tratados sencillamente, sin alardes científicos ni pedantescos". Su autor, aunque no conste en la portada, fue el periodista y humorista aragonés Julio Víctor Tomey, autor, entre otras obras, de dos libritos cómicos: Cuadernicos baturros y Prosica baturra.
El volumen II de Mil y una curiosidades -que me facilitó mi amigo Josep Mª Sans- contiene un batiburrillo de noticias curiosas sobre diversos temas, desde el velocípedo al paragranizo pasando por el modo de ordeñar las vacas por medio de la electricidad. Incluye también referencias a algunos libros antiguos y raros, como Prodigiorum ac ostentorum chronicon, infolio publicado en Basilea en 1557, por "el sabio profesor de Heidelberg Teobaldo Wolffhar, que escri…