Ir al contenido principal

Castigador


"Harry Felton, desnudo, medio cubierto con un albornoz verde, estaba tendido sobre la alfombra con los brazos abiertos. Sus ropas hallábanse diseminadas en desorden a su alrededor. Por entre sus labios pálidos manaba un hilillo de sangre. Tenía una cuchillada en la ceja y otra en una comisura de la boca. Su rostro agradable aparecía crispado y tumefacto, pero lo que más impresionó a Murdock fue la enorme mancha de sangre que se veía en el verde albornoz y que se corría hacia el suelo formando un pequeño charco."

(El castigador de señoras, de George Harmon Coxe, 1959. La portada de la edición de "El Búho" es de Coll, e intuyo que se inspiró en la actriz inglesa Diana Dors.)

Comentarios

  1. Manolo D. Abad3/11/09 16:20

    No me negarás que el título tiene su miga. Y es de otro tiempo. Hoy creo que habría quien se lo hubiera tomado a risa...

    ResponderEliminar
  2. desde luego, Manolo. Un título "políticamente incorrecto".
    Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).