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Purgas

San Antonino trae que un carbonero veía venir volando una mujer desnuda, que se entraba en el fuego de su oficina, y que tras ella venía un caballero negro de espantosa figura, que alcanzándola, la atravesaba con la espada, y que con ella la estaba asando en aquel fuego. Repitióse esta visión , hasta que se la revelaron, diciéndole: yo soy un caballero que fui soldado, esta es una señora noble que mató a su marido para adulterar conmigo; tuvimos la dicha de apartarnos y arrepentirnos; y Dios nos ha dado el Purgatorio, en que yo la mato cada noche a ella; y yo sea por ella cada noche muerto y asado; y uno y otro purgamos en este fuego el de nuestra lujuria, aunque lavada con llanto y perdonada.

(Gritos del Purgatorio y medios para acallarlos, Joseph Boneta, 1689)

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"Estoy convencido de que de no haber sido bueno el tiempo reinante durante el mes de mayo, la revolución no se hubiera podido hacer. Quizás se hubiera reducido a unas cuantas escaramuzas. La lluvia y el frío suelen atenuar los ánimos revolucionarios más que ninguna otra cosa. Sé que esto podrá resultar cínico, pero yo creo que es verdad. La policía de París también compartía mi opinión.  Tengo entendido que los oficiales de la Prefectura se reunían todos los días para estar al corriente de los boletines meteorológicos." Quien así habla es el periodista Jack Hartley, narrador y uno de los protagonistas de la novela El alegre mes de mayo (1971), del escritor estadounidense James Jones.
No es el famoso autor de novelas como De aquí a la eternidad o Como un torrente un nombre que se suela asociar a los hechos de mayo de 1968. No obstante, fue uno de los pocos escritores norteamericanos que, a poco de suceder los hechos, decidió novelarlos. (Otro autor fue su compatriota Frank Y…

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FINAL

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Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

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