Ir al contenido principal

Hágalo usted mismo

Cuano era niño una de las revistas que más me gustaba hojear era Mecánica Popular, una revista americana de bricolaje "escrita para que usted la entienda". Como yo era bastante torpe en asuntos de manualidades, me maravillaba con lo que uno podía fabricarse con solo unas cuantas herramientas y los componentes adecuados: desde un simple abrelatas a una casa entera, como las que veíamos en las películas de Hollywood.
Luego estaban los anuncios. Había uno en el que un macizo Charles Atlas, "el alfeñique de 44 kilos que se convirtió en el Hombre Más Perfectamente Desarrollado del Mundo" ofrecía su experiencia para que "usted también pueda ser este Hombre Nuevo". Impactaba lo suyo.
Pero el anuncio que más me intrigaba era el de los Rosacruces. En él aparecían los retratos de tres grandes sabios de la humanidad: Descartes, Franklin y Newton y preguntaban: "¿Cuál era el secreto poder que poseían? ¿Por qué fueron tan notables estos hombres?" La respuesta estaba en la letra pequeña, donde se aseguraba que todos ellos eran rosacruces. ¿Y cómo se hacía uno rosacruz? Pues muy sencillo, se escribía a una dirección de San José, California, y se recibía el libro El dominio de la vida, "que explica de qué manera puedes aprender a usar las facultades y poderes de la mente."
Confieso que en algun momento estuve tentado de escribir a los Rosacruces, pero al final no lo hice. Tampoco me atreví a convertirme en un tipo escultural como Atlas. Así que me quedé con la duda de si podía haber sido un genio o un tipo potente. Tampoco conseguí ser un manitas.

Comentarios

  1. Unlat Oso Mas16/7/09 19:10

    EL MALOGRADO

    Lo supo todo el tiempo : en esta vida
    casi nada se logra con trabajo,
    casi todo depende de la suerte.
    Lo supo todo el tiempo y por lo tanto
    no trató ni siquiera de intentarlo.
    No trató como tantos de engañarse
    apelando al esfuerzo, al justo premio
    que los dioses otorgan a los justos
    y a los perseverantes. Supo siempre
    que la gloria no es más que una ramera
    y la fama una infame proxeneta.
    Su mediana fortuna le bastó
    para vivir sin prodigar lisonjas
    ni depender de nadie. Sus talentos
    el prefirió enterrarlos. Mantenerse
    al margen de los otros que compiten
    como afanosas hienas deseó.
    Nadie supo quién era y mucho menos
    lo que pudo haber sido : Adolfo Hitler
    o San Juan de la Cruz ,Manson o Ghandi.
    Nadie podrá saberlo y nadie nunca
    le podrá agradecer que no empeñara
    su talento y su vida en descubrirlo.

    J. Fernández de la Sota.


    Algunos ni siquiera dudaron si escribir o no a San José , California, por el libro mágico.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo17/7/09 1:21

    No hace tanto de eso porque yo, que soy un poquito más joven que tú, recuerdo perfectamente esos anuncios. O a lo mejor somos los dos muy viejos.
    Pero me acuerdo del anuncio de Atlas. El que yo vi era muy elaborado, era un cómic. Salía un tipo enclenque (aunque acompañado por una tía que estaba muy buena) al que le echaba arena en la playa un macizo que jugaba a la pelota. El enclenque protestaba débilmente y su novia guapa le decía: "No digas nada, flaquito". Luego salía el flaquito entrenándose con el método atlas y a las dos viñetas estaba como Maciste de cachas. La última viñeta era el ex-enclenque atizándole al cachas de la primera viñeta y diciéndole: "Así aprendera Vd. modales". Fantástico.
    Había también uno de unas gafas de rayos X con las que se suponía podías ver a través de objetos sólidos. Los primeros que conocí eran muy inocentes y salía un tipo mirándose la mano y viendo sus propias falanges. Luego ya era un tipo mirando a una mujer y viéndola en ropa interior. Ahora supongo que la verá directamente desnuda.
    Perdón por el rollo y gracias por recordarnos aquellos mundos. (¿Y aquel que eran unos bichos que si los ponías en agua surgía en tu pecera toda una civilización de seres acuáticos?).
    Un abrazo:
    JLP

    ResponderEliminar
  3. Nos estamos haciendo viejos... ja ja ja, porque estos recuerdos que traéis son los míos también... También yo recuerdo lo que relata tan bien JLP . El resultado, leído como cosa ajena, suena a batallitas de las de los abuelos... Me habéis puesto una sonrisa para empezar el día. Gracias y un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. No sé si nos estamos haciendo viejos (puede que sí), pero es verdad que hace ya demasiado tiempo de muchas cosas. No obstante, mirar al pasado, de vez en cuando, no es malo, incluso puede ser divertido.
    Gracias a todos por vuestras aportaciones.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro, milagro. Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía. Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Catal…

Kerouac

Ayer se cumplieron cincuenta años de la muerte del escritor norteamericano Jack Kerouac, la gran estrella del firmamento beat. De hecho, el comienzo de la llamada "generación beat" puede datarse en 1957, al amparo de la publicación de su novela En la carretera y el lanzamiento del Sputnik por la Unión Soviética (de aquí la palabra beatnik que a partir de entonces definiría a los jóvenes rebeldes y disidentes culturales).
Se diría que el éxito mató a la generación beat prácticamente desde su inicio. De la noche a la mañana aspirantes a escritores considerados impublicables ocuparon las páginas de las revistas, fueron entrevistados en la radio e incluso salieron en televisión. El fenómeno fue fulgurante, pero duró poco. La cosecha fue escasa, pero auténtica. Sobre todo hubo poetas, muchos poetas. Narradores pocos, y que hayan quedado todavía menos: solo Kerouac y su mentor William S. Burroughs, aunque en rigor el autor de El almuerzo desnudo no pertenece a la misma "gene…

Portentosas lluvias

Según reza el subtítulo de Mil y una curiosidades (Barcelona, c. 1930) se trata de un "Archivo de cosas raras muy convenientes. Algo de todo. Noticias que no contiene ningún diccionario. Libro de utilidad y recreo. Agradable lectura para hombres y niños. Asuntos tratados sencillamente, sin alardes científicos ni pedantescos". Su autor, aunque no conste en la portada, fue el periodista y humorista aragonés Julio Víctor Tomey, autor, entre otras obras, de dos libritos cómicos: Cuadernicos baturros y Prosica baturra.
El volumen II de Mil y una curiosidades -que me facilitó mi amigo Josep Mª Sans- contiene un batiburrillo de noticias curiosas sobre diversos temas, desde el velocípedo al paragranizo pasando por el modo de ordeñar las vacas por medio de la electricidad. Incluye también referencias a algunos libros antiguos y raros, como Prodigiorum ac ostentorum chronicon, infolio publicado en Basilea en 1557, por "el sabio profesor de Heidelberg Teobaldo Wolffhar, que escri…