Ir al contenido principal

Book-hunting en Hay-on-Wye

Estanterías outdoors de The Hay Castle Bookshop, en Hay-on-Wye.

Hay-on-Wye es, sin duda, la meca de las booktowns. Fue Richard Booth quien en 1961 abrió la primera tienda de libros de segunda mano en la pequeña localidad galesa. Luego vinieron más libreros y la fórmula tuvo tanto éxito que fue imitada en otros pueblos y países. Hoy en día Hay-on-Wye dispone de una treintena de librerías de lance, con cerca de un millón de libros a la venta.
En Hay se encuentran tiendas de todo tipo, desde pequeñas y especializadas, como Murder and Mayhem o The Poetry Bookshop, a otras inmensas, como el antiguo cine de Hay convertido en almacén de libros o la de Richard Booth en Lion Street, con sus 400.000 libros repartidos en dos pisos.
Ante tan fabulosa oferta a uno le asalta, de entrada, lo que podríamos llamar el "síndrome de Dobson". Se dice que el poeta y erudito Austin Dobson fue contratado por un aristócrata para catalogar los volúmenes de su biblioteca. Los tesoros bibliográficos allí encerrados eran tantos que el primer día de trabajo Dobson se quedó como paralizado y fue incapaz de rellenar una sola ficha. A mi me pasó algo parecido al principio. Hasta que no calibré el tiempo disponible, el dinero a gastar y las tiendas más interesantes a visitar, no pude comprar nada. Roto el hielo en la librería del Hay Castle con Welsh Ambassadors. Powys Lives and Letters (1936) de Louis Marlow, todo fue sobre ruedas y pasé tres horas memorables a la caza de libros.
He aquí algunas de las piezas cobradas:
Un ejemplar de Lord Jim de Joseph Conrad, en la edición Medallion de 1925, con el perfil dorado del autor estampado sobre el fondo azul marino de la tapa, gentileza de Gresham Publishing Co., comprado en The Boz Bookshop.
Una libro bastante raro de Lord Dunsany, If I Were a Dictator. The Pronouncements of the Grand Macaroni (1934), adquirido en Addyman Books.
En la tienda del citado Booth logré un ejemplar de la primera edición de The XVIIIth. Century in London. An Account of its Social Life and Arts (1920), de E. Beresford Chancellor, bellamente ilustrada. Y en The Poetry Bookshop conseguí el poema Spain de W. H. Auden, la 2ª impresión de julio de 1937 (la primera es de mayo de este año) del folleto editado por Faber and Faber ("All the author's royalties from de sale of this poem go to Medical Aid for Spain.")
En fin, una gozada.

Comentarios

  1. Me sale la parte más envidiosa de mi personalidad: ¡¡¡espero que lloviera y todos los libros fueran carísimos!!!! ¡Qué envidia! Seguro que hay secciones de jardines y de jazz que me darían mucho juego. Por cierto: mucho mejor con sombrero. Un abrazo sin puñalada trapera.

    ResponderEliminar
  2. Amigo FPC, entiendo tu sana envidia. Lo único que puedo decirte es que si tienes ocasión de ir a Hay-on-Wye, no te lo pienses. Hay gangas aseguradas y metros de estanterías dedicadas a música y jardinería.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Nuevo libro

"Este texto es la historia del reencuentro con un autor que me ha acompañado con intermitencias durante cincuenta años, y cuya vida, personalidad y obra literaria me resultan especialmente fascinantes. Pero no es solo eso. En cierta forma Prokosch también es el pretexto para hablar de escritura y libros. Del oficio de escritor. Del éxito y del fracaso. De críticas y rechazos. De realidad y ficción. Del azar. De máscaras. Esto es, de vida y literatura."


Mayo del 68: Una visión

"Estoy convencido de que de no haber sido bueno el tiempo reinante durante el mes de mayo, la revolución no se hubiera podido hacer. Quizás se hubiera reducido a unas cuantas escaramuzas. La lluvia y el frío suelen atenuar los ánimos revolucionarios más que ninguna otra cosa. Sé que esto podrá resultar cínico, pero yo creo que es verdad. La policía de París también compartía mi opinión.  Tengo entendido que los oficiales de la Prefectura se reunían todos los días para estar al corriente de los boletines meteorológicos." Quien así habla es el periodista Jack Hartley, narrador y uno de los protagonistas de la novela El alegre mes de mayo (1971), del escritor estadounidense James Jones.
No es el famoso autor de novelas como De aquí a la eternidad o Como un torrente un nombre que se suela asociar a los hechos de mayo de 1968. No obstante, fue uno de los pocos escritores norteamericanos que, a poco de suceder los hechos, decidió novelarlos. (Otro autor fue su compatriota Frank Y…

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.