Ir al contenido principal

Un poema de Roger Wolfe

DOS MIL AÑOS DE HISTORIA PARA ESTO

Lo poco que me queda
esta noche, en que la lluvia
tabletea como descargas de cartucho
por todos los cristales de la casa,
es no obstante un sólido refugio:
esta cálida cocina
en donde bebo
un vaso bueno
del mal vino de siempre, escribo
algún poema, leo
los versos de la gente a la que amo y odio
y alzo un momento la cabeza
-frente a las sombras inconexas del televisor
en el que danzan los pájaros de Hitchcock
mientras Tippi Hedren se lleva las manos
ensangrentadas a la cara-
para apurar plácidamente un cigarrillo
y mejor recrearme en el milagro:
el mundo,
qué duda cabe -a veces-
está bien hecho.

(Este poema se halla incuido en Noches de blanco papel (Poesía completa 1986-2001) de Roger Wolfe, editado por Huacanamo, 2008)

Comentarios

  1. Un gran escritor Roger Wolfe, con sus altibajos. Y lo digo con todas las consecuencias porque lo he criticado mucho en su momento. Pero, en conjunto, es alguien que ha desarrollado una escritura personal, trascendiendo sus referentes y creando un estilo y un mundo propios. Lo que no se puede decir de sus imitadores (especialmente los que niegan serlo).
    Un abrazo:
    JLP

    ResponderEliminar
  2. Lo que es indudable es que Roger Wolfe abrió un camino propio y una manera diferente de hacer poesía en los ochenta que ha dado excelentes frutos, y esta antología nos los muestra. Otra cosa son los imitadores que ha tenido, y que tiene, algunos lo suficientemente desagradecidos como para negarle ahora el pan y sal. Pero, en fin, mezquindades aparte, Roger puede decir, ahí queda eso...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat

Un poema de Raine

    DE MUJER A AMANTE Soy fuego encalmado en agua, una ola que se eleva del abismo. En mis venas la marea atraída por la luna se alza en un árbol de flores esparcidas en espuma de mar.  Soy aire atrapado en una red, el pájaro profético que canta en un cielo reflejado. Soy un sueño antes de la nada, soy una corona de estrellas, soy la forma de morir.   (Kathleen Raine,  Collected Poems 1935-1980 , Allen & Unwin, 1981. Traducción: J.O.)  (Nota: Este blog, como viene siendo habitual en verano, se toma un descanso de aproximadamente un mes. Que pasen un buen y saludable verano.)  

Álvarez Flórez

Hace unos días me enteré, por el artículo publicado en El Periódico ("Muerte de un traductor", de Silvia Cruz Lapeña) de la muerte, a finales del pasado mes de abril, de José Manuel Álvarez Flórez. Había nacido en Cangas del Narcea (Asturias) en 1939, aunque pronto se trasladó a Barcelona donde desarrolló durante décadas una ingente labor como traductor del inglés. A mediados de los años setenta se dio a conocer como narrador con Autoejecución y suelta de animales internos (Júcar, 1975) y  Girar de anarcos (Muchnik, 1981), dos novelas en la línea experimental en boga en aquela época. Más tarde publicaría El delirio de Conan y otros relatos (Muchnik, 1990).    Como traductor trabajó para varias editoriales, entre las que se cuentan, a parte de Muchnik, Acantilado y Anagrama. Tradujo a un gran número de autores: Faulkner, Scott Fitzgerald, Steinbeck, Capote, Doris Lessing, E. M. Foster, Vonnegut, Bukowsky, John Kennedy Toole, Le Carré, Oliver Sacks, Tom Wolfe, etc. La Bibli