Ir al contenido principal

Halo de muerte


"Lina sabía que estaba muy cerca, casi rozando sus cabellos... Con la imaginación veía sus ojos oscuros, un poco amarillentos por la bilis, mezclada con la ira, las mandíbulas tan apretadas, que estaban a punto de saltarse el esmalte de los dientes a consecuencioa de la presión, mientras los puños, los dedos, finos y sensibles, tenían marcados en blanco los nudillos a fuerza de apretar la "nada" dentro de la palma de la mano...
¿Resistiría por mucho tiempo la frialdad de las estalactitas que se hundían en su cuerpo?"

(El halo de la muerte, de An. Herbell, s.f. pero años 50)

Nota: An. Herbell huele a pseudónimo, pero desconozco quién se esconde tras él. No he podido encontrar ninguna pista.

Comentarios

  1. Anónimo13/2/09 0:44

    Me encanta la explicación: "a consecuencia de la presión". Es genial! Creo que el texto es enteramente una obra maestra. Estoy convencido de que escribir tan mal no está al alcance de todos los escritores y eso lo convierte en escribir bien. Hay un mérito ahí. Ese hombre tenía, involuntariamente, un estilo propio. Se reconoce al genio. No lo digo con ironía. Reivindico a An. Herbell. La bilis mezclada con la ira! Es potente.
    JLP

    ResponderEliminar
  2. ¿Y qué me dices de la "frialdad de las estalactitas que se hundían en su cuerpo"? Estoy de acuerdo: hay talentos escondidos en las colecciones baratas.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. A veces hay escritura tan mala que es casi genial. Recuerdo ahora una novela delirante de Corín Tellado (la única que leí y lo hice por cabezonería, porque quería saber lo que era eso) que se desarrollaba en un hospital, con médicos apuestos y enfermeras preciosas que se dedicaban todo el día a ligar (los enfermos no contaban para nada). La trama es tan enrevesada que explicarla requeriría mucho espacio. Pero tengo grabado en la memoria el diálogo final, que te ofrezco para solaz y esparcimiento del público en general (es literal, mi memoria es buenísima):
    -Eres una ratita mimosa.
    -No son mimosas las ratitas.
    -Entonces eres una criaturita.
    -No soy una criaturita. Soy una mujer.
    Él lo sabía. La estrechó entre sus fuertes brazos y...
    (La conclusión no la recuerdo, mecachis).
    Un abrazo:
    JLP

    ResponderEliminar
  4. Ellos siempre tenían "fuertes brazos".
    Cierto: es bueno de tan malo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro, milagro. Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía. Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Catal…

El Anacronópete

En el último episodio de la serie televisiva El ministerio del tiempo, titulado "Deshaciendo el tiempo", tiene un papel relevante un extraño aparato volador llamado "Anacronópete". No es una invención de los guionistas de la serie, sino más bien un homenaje a la figura del escritor madrileño Enrique Gaspar y Rimbau (1842-1902).
En su tiempo Enrique Gaspar fue celebrado sobre todo como dramaturgo, autor de varias comedias de costumbres de estilo realista. Por otro lado, su experiencia de diplomático (fue cónsul en varias ciudades de Europa y Asia) le suministró materia para sus libros de viaje. Pero hoy en día es especialmente recordado por El Anacronópete (Barcelona, 1887), novela de fantasía y aventuras en la línea de las producidas por Julio Verne, considerada una de las primeras aportaciones españolas a la ciencia ficción moderna y un claro precedente de La máquina del tiempo de H. G. Wells.
La novela de Gaspar -que en principio iba a ser un libreto de zarzuel…

Viaje sin salir de casa

He emprendido y ejecutado un viaje de cuarenta y dos días alrededor de mi habitación. Las interesantes observaciones que he hecho, y el placer continuo que he experimentado a lo largo del camino, me impulsaban a hacerlo público; la certeza de ser útil me ha decidido a ello. Mi corazón experimenta una satisfacción inefable cuando pienso en el número infinito de malhadados a los que ofrezco un recurso asegurado contra el aburrimiento y un alivio a los males que soportan. El placer que uno siente viajando por su habitación está libre de la envidia inquieta de los hombres; es independiente de la fortuna.
¿Existe, en efecto, un ser lo bastante desgraciado, lo bastante abandonado para no poseer un cuartucho donde retirarse y esconderse de todo el mundo? He aquí todos los aprestos del viaje.

(Xavier de Maistre, Viaje alrededor de mi habitación. Editorial Funambulista, 2007. Traducción de Puerto Anadón).