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Vidal

Promoción nº 41 de la Escuela de Ingenieros de Minas (1866).
Sentado en el suelo, en la segunda fila, Luis Mariano Vidal.
En el centro, Lucas Mallada. (Foto en Gómez Alba, 1992)

Entre las aportaciones más destacadas del ingeniero de minas y geólogo Luis Mariano Vidal y Carreras (Barcelona, 1842-1922) se cuentan la reseña geológica y minera de la provincia de Gerona; estudios sobre los Pirineos, las Baleares y la cuenca carbonífera d Sant Joan de le Abadesses; la creación de nuevos taxones paleontológicos del cretácico de Cataluña, así como numerosos artículos sobre excursionismo, espeleología, arqueología y letras.
En 1903, entristecido por la muerte de su esposa Dolors de Gomis, tradujo al catalán el poemario Dolores de Federico Balart. En los últimos años de su vida Vidal se concedió una distracción entre sus ocupaciones profesionales y escribió algunos textos narrativos. En esta línea se sitúan los Cuentos que no ho són (Cuentos que no lo son), publicados en dos partes en 1916 y 1917. Más que de cuentos tradicionales son relatos de "no ficción"que hacen referencia a excursiones y salidas de campo del autor y a encuentros con gentes del campo. En estas narraciones suele destacarse el contraste entre la vida rural y la urbana.
Para Gómez Alba, biógrafo de Vidal, los Cuentos... son "deliciosos y encartan con particular acierto en esa literatura ligada a la naturaleza, costumbrista y descriptiva, en ocasiones moralista y testimonial, que Cataluña ha cultivado con especial fortuna"; aunque luego, con la llegada de los noucentistes, este tipo de literatura fuera proscrita. En la nota necrológica que sobre Vidal y Carreras escribió Maximino San Miguel de la Cámara se dice: "Pues Vidal fue nada menos que el más culto y completo entre los geólogos catalanes, uno de los más competentes y prestigiososo de España, que figuró y figura en primer lugar en las listas de eximios geólogos del mundo".

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Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).