Ir al contenido principal

Anita Page

El pasado 6 de agosto murió en su casa de Los Angeles Anita Page. Había sido una estrella de cine de primera línea, gozando de excepcional fama en los años veinte y treinta del pasado siglo. Tenía 98 años.
Los obituarios hablan de ella como una de las actrices más conocidas y deseadas del Hollywood Dorado. Tras unos años de éxitos su vida cambió cuando en 1932 rompió su contrato con la MGM. Hizo entonces algunas películas de serie B con productoras independientes y luego, en 1936, inesperadamente, su estrella se apagó, se retiró de la gran pantalla y desapareció de la vida pública.
En vísperas de la Segunda Guerra Mundial, el periodista barcelonés Antonio Pérez de Olaguer visita Filipinas. En Manila conoce a una llamativa rubia platino. Es Anita Page, ahora felizmente casada con Hersholt House, un oficial de las Fuerzas Aéreas de los EE.UU. La pareja le invita a su casa de Cavite.
Unos años más tarde, cuando Pérez de Olaguer publica su reportaje Mi segunda vuelta al mundo (1943), dedica a Anita Page un capítulo: “Me recibe la belleza rubia de la estrella célebre. Y la cordialidad, amable y discreta, del aviador. Y hablamos… Hablamos de muchas cosas” Los viejos recuerdos del ayer se entrecruzan con las sombrías perspectivas de mañana. La guerra parece inminente. Al final del artículo, Pérez de Olaguer, desde el presente de la ocupación japonesa de Filipinas, se pregunta: “¿Qué habrá sido de Anita Page y de su marido y de la casa de ambos, junto al desembarcadero diminuto del legendario Cavite? ¿Qué habrá sido?...”
Anita Page no solo sobrevivió a la guerra, sino que vivió sesenta y cinco años más. Una larga vida para una estrella apagada.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares

Políticos mejores y peores

P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

(W. H. Auden, El prolífico y el devorador. Traducción de Horacio Vázquez…

Escribir o no escribir

Por lo tanto, escribir que se querría escribir, ya es escribir. Escribir que no se puede escribir, también es escribir. Una manera como cualquier otra de llevar a cabo el vuelco que da pie a tantos propósitos audaces: hacer de lo periférico el centro, de lo accesorio lo esencial y de la arenilla la piedra angular. Sabía por lo tanto lo que tenía que hacer: dar una especie de golpe de mano mediante el cual había que conseguir otorgar una existencia ficticia a unos libros que no existen realmente y, gracias a ello, conferir una existencia real al libro que trata de esos libros ficticios. Un proceder en suma que se asemeja al que conduce al cogito cartesiano: en el momento preciso de dar fe de mi ineptitud para la escritura me descubría a mí mismo escritor, y de la ausencia de mis obras fallidas se nutriría éste. Hermoso ejemplo de esa estrategia del quien-pierde-gana, de esa proeza dialéctica que convierte una acumulación de fracasos en un camino hacia el éxito. ¡No será que no nos han…

El Centauro

Maurice de Guérin, nacido en 1810 en el castillo albigense de Caylar, en Andillac, y muerto en el mismo lugar poco antes de cumplir los veintinueve años, es uno de los más exquisitos poetas románticos franceses. Su obra, póstuma, es tan breve como corta fue su vida. Jules de Goncourt dijo que entre los poetas modernos solo Maurice de Guérin hizo el hallazgo de una lengua para hablar de los tiempos antiguos. También fue elogiado, entre otros, por Sainte-Beuve, Remy de Gourmont, Rilke y Mauriac.
En julio de 1954 se publicó en Albi (Tarn), en la Imprimerie Coopérative du Sud-Ouest, un librito de 44 páginas, en octavo, con su poema en prosa más celebrado, "Le Centaure", en el que un viejo compañero de Quirón, llamado Macareo, expone al adivino Melampo sus pensamientos sobre el paso del tiempo y evoca con nostalgia su vigorosa juventud. El poema fue dado a conocer por George Sand en 1840 en la Revue des Deux Mondes. 
La edición incluye, además del texto original, la traducción …