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Pure noir (VI)

Raven disparó contra él. Con deliberación mató así su última oportunidad de escape, metiendo dos balas donde una habría bastado, como si matase al mundo entero en la persona del gordinflón, lloroso y ensangrentado míster Davis. Y así era. Porque el mundo de un hombre es su vida y él estaba matando esto: el suicidio de su madre, los largos años en el hospicio, las bandas de contrabandistas, la muerte de Kite, la del viejo y la de la mujer. No había otro camino: había ensayado el de la confesión y le había fallado, como sucedía siempre. No había nadie, fuera del propio cerebro, en quien se pudiera confiar: ni un doctor, ni un sacerdote, ni una mujer. Una sirena lanzó sobre la ciudad su mensaje de que el peligro había pasdo, e inmediatamente las campanas de la iglesia iniciaron una algarabía navideña; los zorros tienen sus cubiles, pero el hijo del hombre...

(Graham Greene, Una pistola en venta, 1936)

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Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro, milagro. Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía. Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Catal…

Un poema de Muntañola

La noche es un árbol turbio que se enrreda en el árbol, es antracita antigua quemando la luz, es la piel más arcana del aire. El árbol lo sabe. Él bebe la noche.

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De Anaïs Nin a Nicolás Guillén, con un interludio musical.

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Una de las canciones más recordadas de Enric Madriguera es "Adiós", co…