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Un poema de Frank O'Hara

EL DÍA EN QUE MURIÓ LADY

Son las 12:20 en Nueva York un viernes
tres días después del día de la Bastilla, sí
es 1959 y voy a que me limpien los zapatos
porque a las 7:15 me apearé del tren de las 4:19
en Easthampton y luego me iré directamente a cenar
y no conozco la gente que me dará de comer

camino por la calle bochornosa que empieza a asolearse
y me tomo una hamburguesa con un batido de malta y compro
un horrible New World Writing para ver lo que los poetas
de Ghana están haciendo hoy en día

sigo hasta el banco y la señorita
Stillwagon (una vez oí que su nombre de pila es Linda)
por primera vez en su vida ni siquiera se fija en mi saldo
y en el Golden Griffin consigo un pequeño Verlaine
para Patsy con dibujos de Bonnard aunque también
pienso en Hesíodo, trad. Richmond Lattimore o
la nueva obra de Brendan Behan o Le Balcon o Les Nègres
de Genet, pero no, me hago con el Verlaine
después de quedarme prácticamente dormido ante el dilema

y sólo por Mike curioseo en la tienda de licores de
Park Lane y pido una botella de Strega y
luego vuelvo por donde vine hasta la Sexta Avenida
y la tabaquería en el teatro Ziegfield y pido
como por casualidad un cartón de Gauloises y un cartón
de Picayunes, y un New York Post con la cara de ella

y para entonces estoy sudando cantidad y me acuerdo
apoyado en la puerta de los lavabos en el 5 Spot
mientras ella susurraba una canción en el teclado
para Mal Waldron y todo el mundo y yo conteníamos el aliento

(Traducción de J.O. The Day The Lady Died está dedicado a la memoria de Billie Holliday)

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Políticos mejores y peores

P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

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