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La tercera ley de Celine

En estos días de tediosa y cargante campaña electoral, tal vez valga la pena recordar la tercera ley de Celine.
Hagbard Celine es el personaje anarquista de la trilogía The Illuminatus!, y alter ego de su autor, el escritor y experto en ocultismo Robert Anton Wilson (1932-2007). Dicha ley dice así:
"Un político honrado es una catástrofe nacional".
Según Celine los políticos corruptos están solo interesados, y ocupados, en llenar sus propios bolsillos, mientras que los políticos honrados, sobre todo si son del sector idealista, en lo único que piensan es en hacer leyes y disposiciones para mejorar la sociedad. Mala cosa. Las leyes suponen prohibiciones, restricciones, obligaciones, deberes... El exceso de legislación conduce a la pérdida o reducción de las libertades individuales. Además, cuantas más leyes, más delincuentes. Ergo un político corrupto es menos peligroso que uno honrado...

Comentarios

  1. Pues entonces estamos a salvo. Espa va bien...

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  2. España, quería decir. Pero vale también el mundo entero.

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  3. Exacto. Y aquí,cuanto más corrupción, más crece la economía...

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FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

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OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).