Ir al contenido principal

A cada cual lo suyo

En la entrevista de El País Semanal a Manuel Rivas se le pregunta por la mezcla de ficción y realidad en su última novela, Los libros arden mal. En su respuesta Rivas dice, entre otras cosas: "Podría haber elegido el camino de la ficción total y sería lo mismo. Pero si he hecho esta opción es porque me identifico con una literatura piel roja, siguiendo la división que hizo Emerson en el siglo XIX, cuando se plantean dos formas de afriontar la pugna entre ficción y realidad: la del escritor piel roja y la del rostro pálido".
Precisemos. Para empezar, Emerson no estableció esta dicotomía. Los calificativos de "piel roja" y "rostro pálido" se deben al crítico Philip Rahv, quien lo dio a conocer en un artículo titulado precisamente "Paleface and Redskin", incluido en su libro Image and Idea (1949). El artículo empieza diciendo "Viewed historically, American writers appear to group themselves around two polar types. Paleface and redskin I should like to call the two, and despite occasional efforts at reconcialiation no love is lost between them". En esta división Emerson sería un rostro pálido y, Whitman, por ejemplo, un piel roja. La literatura americana del XIX estaría dominada por los rostros pálidos, mientras que la del XX habría sido tomada por los pieles rojas. Además, esta división no tiene nada que ver con las diferencias entre autores de pura ficción y autores que mezclan ficción y realidad, como se da a entender en la respuesta de Rivas, sino más bien, y simplificando, entre "high-brow" y "low-brow", puritano y no puritano, experiencia vs. conciencia, etc...

Comentarios

  1. Anónimo24/2/10 9:29

    Jordi jo si que recordo el Ricardo Palmerola, a més vivia al Putxet i el veia sempre a les botigues i passagen per el barri. La seva veu era molt caractèristica.
    Petons
    Montse

    ResponderEliminar
  2. Anónimo5/3/10 9:31

    Jordi jo si recordo el Ricardo Palmerola, a més vivia al Putxet i el veia sempre compran a les botigues del barri i pasegan . La seva veu era molt caractèristica. Com es va morir el mateix dia de la Odette Pinto no se li va fer tant cas a la TV etc...
    Petons

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat

Código de señales

Inmersos como estamos estos días en un clima espeso y desagrable de enfrentamientos, confrontaciones y choques de trenes, sería deseable que las partes en conficto aceptaran unas mínimas normas de conducta a fin de evitar daños innecesarios al resto de ciudadanos. Podrían atenerse, por ejemplo, al antiguo Reglamento de señales de la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles, publicado en 1949 en 1948 y que constituye un modelo de claridad y precisión.  Según dicho reglamento, lo primero y principal (Capítulo Primero, "Generalidades") consiste en que: Todos los agentes, cualquiera que sea su categoría, deben obediencia absoluta e inmediata a las señales.    Lo segundo, también de obligado cumplimiento, es la "marcha a la vista": La "marcha a la vista" impone al Maquinista la obligación de ir observando la vía con la máxima atención y de regular la velocidad del manera que pueda detenerlo ante cualquier obstáculo o señal de alto . Entre las señales más imp

Casa de postas

  El día 1 de enero de 1868 los hermanos Goncourt escriben en su Diario :  ¡Vamos, un nuevo año... Todavía una casa de postas, según la expresión de Byron, donde los destinos cambian de caballos! Y a esta casa de postas hemos llegado físicamente agotados, anímicamente hartos, con las mascarillas puestas y el distanciamiento obligado. Sin podernos saludar o abrazar como es debido y con todas las dudas del mundo acerca de lo que nos deparará el futuro más inmediato. Por desgracia, no estamos todos. Faltan viajeros. Porque a lo largo del camino nos han dejado seres queridos, familiares, amigos, a los que siempre echaremos de menos. A ellos nuestro recuerdo emocionado.    Aún así, aquí estamos. A la espera de que lleguen los caballos de refresco. Dispuestos a emprender un nuevo trayecto e impacientes por abandonar este año infausto que ahora termina. Eso sí, aferrados con firmeza a una vaga esperanza y deseando, con más fuerza que nunca, que el nuevo año sea mucho mejor y más saludable.