La revolución probable
Ninguna lección sirvió de advertencia a este país desventurado, modelo estupendo de imprevisión, de descuidos, de desbarajuste administrativo y de inmoralidad pública, empeñado en sostener, no diré contra razón y justicia, mas sí contra mutua conveniencia, una soberanía en las Antillas y en Filipinas, escandalosas casas de vecindad, cuyos falsos y corrompidos cimientos los veía todo el mundo menos nosotros. Las insurrecciones y guerras anteriores de ningún escarmiento nos sirvieron ni nada nos enseñaron; y en estas últimas guerras coloniales constantemente se procedió como si todo el país lo habitasen reclutas inexpertos y alelados ¡Que no se eche la culpa toda a los gobernantes, sino al país, que tal madera produce!
(Lucas Mallada, publicado en Revista contemporánea (Madrid), 7-1898, nº 111, pp. 5.-11. En: Lucas Mallada, La futura revolución española. Epílogo: El "desastre" del 98, de Germán Rueda. Ediciones 19, 2026).

En línea con lo expresado en el breve extracto de Mallada se manifestaron, para describir el clima imperante en la época, insignes noventayochistas, como Unamuno:
ResponderEliminar"Bajo una atmósfera soporífera, se extiende un páramo espiritual de una aridez que espanta"
O Machado:
"Castilla miserable, ayer dominadora, envuelta en harapos, desprecia cuanto ignora".
Cualquier parecido con la realidad actual es pura coincidencia. Por cierto, las expresiones "corrompidos cimientos" e "inmoralidad pública" me parecen de una lucidez extraordinaria.
Estoy de acuerdo. Mallada, a parte de ser ingeniero de minas y geólogo, tenía unas opiniones "regeneracionistas" muy lúcidas.
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