Pensamientos como placas


Fred Vargas, último premio Princesa de Asturias de las Letras, es sin duda una de las escritoras del género policiaco más destacadas de la actualidad. Sus exitosas novelas suelen tener tramas poco convencionales, personajes un tanto excéntricos e incluir elementos o detalles infrecuentes, casi irreales. También suele recurrir a ciertos cultismos científicos, no en vano su especialidad es la arqueozoología. En su novela Que se levanten los muertos (traducción de Helena del Amo, Ediciones Siruela, 2005), por ejemplo, uno de los protagonistas -perteneciente al grupo de investigadores denominados "los tres Evangelistas"- utiliza, de una forma desenfadada y coloquial, el símil de la teoría geológica de la tectónica de placas para describir el estado de sus razonamientos:
"Como las placas de la corteza terrestre que se las ingenian para patinar sobre el resbaladizo y cálido chisme que hay debajo. Sobre la capa en fusión. Es terrible la historia de las placas, que hacen gilipolleces en todos los sentidos sobre la superficie de la tierra. Es imposible que se queden en su sitio. La tectónica de las placas, así es como se llama. Pues bien, en él estaba la tectónica de los pensamientos. Continuos desplazamientos y a veces, inexplicablemente, el empujón. Con los problemas que eso conlleva. Cuando las placas se separan, erupción volcánica." 
Congruentemente, una piedrecita de basalto procedente de una isla griega es clave en la resolución de uno de los asesinatos.

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