Ir al contenido principal

Pla sobre Joyce

 

Josep Pla (1897-1981)

 

A veces, los mejores elogios hacia la obra de un escritor vienen de otro escritor que tiene muy poco que ver con él, ya sea en intención o estilo. Entre Josep Pla y James Joyce hay, al menos en apariencia, pocos puntos en común. Es más, pueden parecer antitéticos. Sin embargo, el escritor catalán no escatimó elogios a la hora de valorar la obra del irlandés, y si lo hace es, sobre todo, porque ambos comparten una visión realista de la expresión literaria. 

En Notes de capvesprol (1979) Pla tradujo al catalán dos fragmentos de los episodios XV y XVII del Ulises (OC 35, 245-249 y 232-234). En el Diccionari Pla de Literatura (Destino, 2000), Valentí Puig recopila las opiniones de Josep Pla sobre otros escritores, entre ellos Joyce. He aquí unos pocos ejemplos:

"He releído, ahora, el Ulysses de Joyce, traducción francesa de la N.R.F. Aunque generalmente las traducciones francesas son infames, esta está bien hecha y completa -revisada por Valéry Larbaud, que es una garantía-. El libro es impresionante, uno de los documentos del realismo aparentemente fantástico más alucinantes de la historia de la literatura. No es solo importante (me parece)  por su truculencia, por el sorbo incontenible de verdad que contiene, sino por la sutileza y porque técnicamente es una maravilla de bien hecho (...) El último capítulo, las cincuenta últimas páginas del libro que contienen el monólogo de Molly Bloom, escrito sin puntos ni comas, con las naturales obsesiones pornográficas (es la segregación mental espontánea de esta señora en un momento de insomnio), es un tour de force, prodigioso: cincuenta páginas. ¡Se dice pronto!" (OC 26, 230-232)

"Supongo que Ulysses es un libro en clave y, por tanto, las personas que la conocen debieron (deben) encontrar el libro absolutamente fascinante. Digo esto porque, si, cuando se desconoce, el efecto es tan golpeante, es fácil imaginar lo que debe pasar cuando la clave es conocida." (OC 26, 230-232)

"Tengo que decirles, por otra parte, que Leopold Bloom es el auténtico Ulises -en el sentido griego de la palabra-, del Ulysses de James Joyce, el gran escritor irlandés que leo a menudo, porque es un escritor realista y poético fabuloso." (OC 35, 248)

 


Comentarios

  1. Disfruto mucho cada vez que leo a Josep Pla. Y muy poco, tirando a nada, cuando leo (o intento leer) el Ulises de Joyce. El texto de cincuenta páginas sin puntos ni comas que se mencionan me parece absurdo; un sueño es un sueño y un libro es un libro. Los sueños no tienen puntos ni comas. Los libros deben tenerlos. Una conversación tampoco tiene puntos ni comas (aunque sí tiene interrupciones, demoras, momentos de silencio), pero esa misma conversación, si es escrita, debe tenerlos para que resulte legible.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jorge Ordaz18/11/22, 1:45

      Lo bueno de la (buena) literatura es que puedes llegar a disfrutar tanto de Pla como de Joyce. En cuanto a la puntuación, discrepo.

      Eliminar
  2. James Gatz17/11/22, 18:53

    Buenas tardes Sal;
    Comprendo pero no comparto tu enfoque acerca de la ausencia de signos de puntuación ya que yo la enmarco dentro de la libertad creativa del autor.
    Quiero pensar que en este terreno los ejemplos abundan, aunque yo voy a señalar únicamente dos que destaco por su preciosismo estilístico y temática tratada: "El amor loco" de André Breton y "Los Invisibles" de Nanni Balestrini. Breton en concreto, creía firmemente en la fusión futura de ambos estados; sueño y realidad, y eso, lo traslada a su forma de escribir. De ahí surge la escritura automática surrealista. En lo que al Ulises de Joyce se refiere me encuentro tan confuso, desamparado y sobrepasado como tú y sólo espero descifrar su complejo código interno, algún día.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jorge Ordaz18/11/22, 1:43

      Sobre la puntuación, comparto tu opinión. Como escritor puedo decirte que la puntuación es clave en toda prosa. Desde luego que hay reglas gramaticales que cumplir y recomendaciones que seguir, pero es cierto que la libertad creativa del escritor en en este punto está por encima de normas. Otra cosa es que las normas, en literatura, también están para saltárselas. Suerte en tu próximo intento con el Ulises de Joyce. Si se entra, compensa.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Antillón

  Con el placer de costumbre leo en Lecturas y pasiones (Xordica, 2021), la más reciente recopilación de artículos de José Luis Melero, una referencia al geógrafo e historiador Isidoro de Antillón y Marzo, nacido y muerto en la localidad turolense de Santa Eulalia del Campo (1778-1814). Antillón fue un ilustrado en toda regla, liberal en lo político, que difundió sus ideas, entre ellas el antiesclavismo, a través de diversas publicaciones. Sus obras más relevantes son las de carácter geográfico, entre las que destaca Elementos de la geografía astronómica, natural y política de España y Portugal (1808). En esta obra se muestra crítico con otros geógrafos españoles (caso de Tomás López) y con los extranjeros que escribían sobre España (a excepción del naturalista Guillermo Bowles). Gracias a Jovellanos Antillón llegó a ser elegido diputado por Aragón en las Cortes de Cádiz. A su amigo y protector le dedicó Noticias históricas de D. Gaspar Melchor de Jovellanos , impreso en Palma de Mall

Como un río de corriente oscura y crecida

  Era un panorama extraño. En Barcelona, la habitual multitud nocturna paseaba Rambla abajo entre controles de policía regularmente repartidos, y la habitual bomba que explotaba en algún edificio inacabado (a causa de la huelga de los obreros de la construcción) parecía arrojar desde las calles laterales perqueñas riadas de gente nerviosa a la Rambla. Los carteristas, apaches, sospechosos vendedores ambulantes y relucientes mujeres que normalmente pueden verse en las callejuelas se infiltraban entre las buenas familias burguesas, las brigadas de obreros de rostro endurecido, las tropillas de estudiantes y jóvenes que deambulaban por la ciudad. La multitud se desparramaba lentamente por la Rambla, como un río de corriente oscura y crecida. Apareció un ejército de detectives, de bolsillos abultados, apostados en cada café, vagueando por la Rambla y enganchando, de un modo vengativamente suspicaz, a algunos transeúntes elegidos por alguna singular razón, hasta el punto de que incluso esta

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat