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Esto no estaba en mi libro de bibliofilia

Veo que una librería anticuaria madrileña, que ofrece sus productos por internet, incorpora junto a los datos bibliográficos de sus libros la siguiente aclaración:

AVISO CORONAVIRUS: ADEMÁS DE LOS PROTOCOLOS DE SEGURIDAD LLEVADOS A CABO POR LAS EMPRESAS DE TRANSPORTE, ESTAMOS VAPORIZANDO TODOS NUESTROS LIBROS CON UNA SOLUCIÓN DE AGUA Y LEJÍA ANTES DE EMPAQUETARLOS.

De modo que los libros comprados en esta librería llegan a su destino, en principio, limpios de virus. Ahora bien, si compro en otra librería que no anuncie estas u otras medidas similares, ¿quiere esto decir que cuando me llegue el libro que he comprado deberé ponerlo, por precaución, en cuarentena? ¿Tendré que aislarlo en un sitio apartado e higienizado de la casa, antes de que dicho ejemplar pase a una estantería junto con otros libros sin riesgo a contagio?
De esto nada dijeron los antiguos bibliófilos. Ni tampoco los modernos. Esto es cosa nueva y no augurada.  

Comentarios

  1. Los libros siempre han sido sospechosos de inocular trastornos a sus lectores. En El Quijote, sin ir más lejos, hicieron una buena hoguera.

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  2. Y también contagian ideas... contra las que no hay vacunas.

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