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Xibia colosal


La existencia de algunas especies enormemente grandes de la familia de la xibia en los mares indios y del norte no puede ponerse en duda; y, aunque se hayan hecho narraciones muy exageradas, hay motivos suficentes para creer que tales especies exceden en su tamaño a todas las vistas en las costas europeas. Un naturalista moderno distingue esta tremenda especie con el título de la xibia colosal, y parece muy dispuesto a creer cuanto se ha dicho acerca de sus estragos.
Un navegante del norte, llamado Dens, contó que perdió hace algunos años a tres marineros en los mares de África por la aparición súbita de un monstruo de esta naturaleza. El monstruo embistió al navío cuando, durante una calma, se encontraban limpiando los costados de la embarcación. La xibia colosal agarró con sus brazos a esos tres hombres y los sumergió debajo del agua, sin que pudieran liberarlos, a pesar de sus esfuerzos. En la lucha le cortaron un brazo, tan grueso como un palo de mesana, y las acetábulas, del tamaño de grandes tapas de olla.

(George Shaw, Zoological Lectures delivered at the Royal Institution, 1807. En: Breviario del Kraken, Aventuras Literarias, 2018).      

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Políticos mejores y peores

P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

(W. H. Auden, El prolífico y el devorador. Traducción de Horacio Vázquez…

Escribir o no escribir

Por lo tanto, escribir que se querría escribir, ya es escribir. Escribir que no se puede escribir, también es escribir. Una manera como cualquier otra de llevar a cabo el vuelco que da pie a tantos propósitos audaces: hacer de lo periférico el centro, de lo accesorio lo esencial y de la arenilla la piedra angular. Sabía por lo tanto lo que tenía que hacer: dar una especie de golpe de mano mediante el cual había que conseguir otorgar una existencia ficticia a unos libros que no existen realmente y, gracias a ello, conferir una existencia real al libro que trata de esos libros ficticios. Un proceder en suma que se asemeja al que conduce al cogito cartesiano: en el momento preciso de dar fe de mi ineptitud para la escritura me descubría a mí mismo escritor, y de la ausencia de mis obras fallidas se nutriría éste. Hermoso ejemplo de esa estrategia del quien-pierde-gana, de esa proeza dialéctica que convierte una acumulación de fracasos en un camino hacia el éxito. ¡No será que no nos han…

El Centauro

Maurice de Guérin, nacido en 1810 en el castillo albigense de Caylar, en Andillac, y muerto en el mismo lugar poco antes de cumplir los veintinueve años, es uno de los más exquisitos poetas románticos franceses. Su obra, póstuma, es tan breve como corta fue su vida. Jules de Goncourt dijo que entre los poetas modernos solo Maurice de Guérin hizo el hallazgo de una lengua para hablar de los tiempos antiguos. También fue elogiado, entre otros, por Sainte-Beuve, Remy de Gourmont, Rilke y Mauriac.
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La edición incluye, además del texto original, la traducción …