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Stone Lady

Florence Bascom (1867-1945), con sus brújulas..

En la Tabla Periódica de las Científicas, ideada por la ingeniera química asturiana Teresa Valdés-Solís, la "elementa" Ba corresponde a Bascom.
Florence Bascom fue la segunda mujer en recibir un doctorado en geología en Estados Unidos (la primera fue Mary Emilie Holmes, 1850-1906). Estudió, no sin problemas y reticencias, en las universidades de Wisconsin y Johns Hopkins, teniendo como profesores a Charles Van Hise y Roland Irving. Está considerada como una de las "geólogas pioneras" más destacadas. Fue la primera mujer en ser contratada por el Servicio Geológico de Estados Unidos, y la primera en formar parte del consejo de la Sociedad Geológica de América.
Durante años enseñó en el Bryn Mawr College y creó en 1901 el Departamento de Geología, de donde salieron varias generaciones de geólogos y geólogas que con el tiempo ocuparon señalados cargos institucionales. (Por cierto, la primera doctora en ciencias en obtener una cátedra universitaria en una disciplina geológica -Paleontología- fue Asunción Linares, en 1961 en la universidad de Granada; la segunda fue Carmina Virgili, catedrática de Estratigrafía de la universidad de Oviedo en 1963.) Florence Bascom se retiró de la docencia en 1928. Los que la conocieron dicen de ella que era una gran maestra, en el aula y en el campo. Adoraba a los perros y a los caballos. Murió, soltera, en 1945. 
Sus especialidades fueron principalmente la petrología y la geología estructural. El trabajo científico por el que se dio a conocer como investigadora en el campo de la geología data de 1896 y está dedicado al estudio de las rocas volcánicas antiguas de South Mountain, Pennsylvania. Otro significativo trabajo suyo fue The Geology of Crystalline Rocks of Cecil County (The Johns Hopkins Press, Baltimore,1902), auspiciado por el Servicio Geológico de Maryland.


Tengo un ejemplar de esta monografía que lleva, en en la parte superior de la cubierta, una dedicatoria autógrafa ("with the compliments of the writer"). Además de su conocimiento del tema y rigor científico, el trabajo muestra una hábil capacidad de descripción y una prosa clara, precisa y con ritmo. Por ejemplo este párrafo:

One half mile northeast of Bay View, boulders of the meta-rhyolite are piled up in picturesque confusion. The stream dashes over the rock in a series of cascades which give charm and wildness to the glen. The spot is known as "Gilpin Rocks" and is a resort for picnic parties.

Parece el comienzo de una novela. Una novela que bien podría titularse Stone Lady. 









































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Entradas populares

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).