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El que había de venir



La Navidad de Ntro. Sr. Jesucristo. Esta es la gran nueva que más de cuatro mil años hace esperaraba el mundo; el gran suceso que habían anunciado tantos profetas y deseado tantos justos. Este es el mayor beneficio, que la bondad de Dios podía preparar a los hombres, después que la infidelidad de nuestro primer padre nos sujetó a todos al pecado y a la muerte. El Salvador, el unigénito se manifiesta por último en la tierra; las nubes producen al justo, la estrella de Jacob aparece en el universo, sale el cetro de Judá, y ya ha llegado el que había de venir.

(Almanaque religioso, civil y literario para el año 1843, compuesto por D. Juan de Zafont y de Ferrer. Imprenta de Juan Francisco Piferrer, Barcelona, 1842). 

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Entradas populares

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).