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El pan de su corazón


Prefiero los hombres comprometidos a las literaturas comprometidas. Ya bastante es tener valor en la vida y talento en las obras. Y además, el escritor se compromete cuando quiere. Su mérito es su movimiento. Y si de esto ha de hacerse una ley, un oficio o un terrorismo, ¿dónde está precisamente el mérito?
Al parecer, escribir hoy un poema sobre la primavera sería servir al capitalismo. Yo no soy poeta, pero disfrutaría sin prejuicios de una obra semejante, si fuera bella. O se sirve al hombre en su totalidad o ne se le sirve en absoluto. Y si el hombre necesita pan y justicia, y si hay que hacer todo lo posible para satisfacer esa necesidad, también necesita de la belleza pura que es el pan de su corazón. El resto no cuenta.

(Albert Camus, Carnets (1935-1951), Alianza Editorial, 2014. Traducción de Eduardo Paz Leston. Entrada correspondiente al año 1946).

Comentarios

  1. Qué buen texto, reconforta, necesitamos todo y sin exclusiones. También alimenta la última migaja, por más banal e innecesaria que parezca.

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  2. Cierto: Camus no pasa de moda y nos enseña.

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Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).