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Pensamientos como placas


Fred Vargas, último premio Princesa de Asturias de las Letras, es sin duda una de las escritoras del género policiaco más destacadas de la actualidad. Sus exitosas novelas suelen tener tramas poco convencionales, personajes un tanto excéntricos e incluir elementos o detalles infrecuentes, casi irreales. También suele recurrir a ciertos cultismos científicos, no en vano su especialidad es la arqueozoología. En su novela Que se levanten los muertos (traducción de Helena del Amo, Ediciones Siruela, 2005), por ejemplo, uno de los protagonistas -perteneciente al grupo de investigadores denominados "los tres Evangelistas"- utiliza, de una forma desenfadada y coloquial, el símil de la teoría geológica de la tectónica de placas para describir el estado de sus razonamientos:
"Como las placas de la corteza terrestre que se las ingenian para patinar sobre el resbaladizo y cálido chisme que hay debajo. Sobre la capa en fusión. Es terrible la historia de las placas, que hacen gilipolleces en todos los sentidos sobre la superficie de la tierra. Es imposible que se queden en su sitio. La tectónica de las placas, así es como se llama. Pues bien, en él estaba la tectónica de los pensamientos. Continuos desplazamientos y a veces, inexplicablemente, el empujón. Con los problemas que eso conlleva. Cuando las placas se separan, erupción volcánica." 
Congruentemente, una piedrecita de basalto procedente de una isla griega es clave en la resolución de uno de los asesinatos.

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P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

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