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Deberes de poesía


Jean Tardieu (1903-1995)
Un barco ebrio cuenta sus recuerdos de viaje. Este barco es usted. Dígalo en la primera persona del singular.
Un fauno cree advertir, después del almuerzo, unas ninfas. Quiere perpetuarlas. Este fauno es usted. Dígalo en la primera persona del singular.
Un hombre visita el cementerio de su aldea, a orillas del Mediterráneo. Ve unas velas en el mar y las toma por palomas que picotean sobre un techo. Desarrolle esta alucinanción. El visitante es usted. Dígalo en la primera persona del singular.
Usted es El Tenebroso. Se ha quedado viudo y necesita que le consuelen. Por otra parte, es usted príncipe de Aquitania y acaban de destruir su torre. Considera melancólicamente su suerte. Pide que le restituyan el Pausílipo y, de ser posible, el mar de Italia con una flor y un parral, que le gustan mucho. Haga lo que hiciere, dígalo siempre en la primera persona del singular.

(Jean Tardieu, "Pequeños problemas y cuestiones prácticas". Traducción: Hugo Acevedo. En: El humor absurdo, selección de Eduardo Stilman, Brújula, Buenos Aires, 1967).

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