Ir al contenido principal

Negocios


10 de agosto
En las puertas de la letrina han sido fijados papeles y cartelitos: "Cambio Divina Comedia y arroz por cigarrillos. Dirigirse al capitán X, barraca Y"; "¡Perfumad vuestros condimentos! Gr. 100 pimienta griega exquisita cambio por tabaco. Teniente Y, barraca Z"; "No aficionado repara relojes, compra a cambio de víveres relojes gastados y de poco precio, utilización piezas de repuesto. Capitán C, barraca Y"; "Cambio formulario paquete y formulario carta por pan y cigarrillos"; Gramática alemana y hojitas de afeitar cambio por gramática inglesa y cepillo de dientes nuevo".
Comercio.
Delante de la puerta de la letrina, prisioneros rusos bombean excrementos en sus carros-toneles y -cuando el centinela mira a otro lado- cambian apresuradamente cigarrillos por "Lagergeld" con oficiales italianos que andan por allí con aire indiferente.
En la letrina un ruso, sucio y miserable como la Siberia del zar, está acurrucado, con los pantalones bajados, sobre uno de los pestilentes sitiales y satisface sus necesidades. Delante del ruso se agolpan oficiales italianos y discuten con él ayudándose de gestos. Y de pronto el ruso saca de los meandros fétidos y untuosos de sus pantalones una tajada de pan: y con la mano derecha alarga el pan, y con la izquierda recibe el dinero.
Comercio de pozo negro.

(G. Guareschi, Diario clandestino 1943-1945, Traducción Carlos A. Duval, Ediciones Fides, 3ª edición, Buenos Aires, 1954).  

Comentarios

Entradas populares

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).