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Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura


Raúl Ruiz (1947-1987)

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.
-¿Y qué, qué es lo que dicen?
-Si se supiera, no existiría la literatura.
-O estás hilando demasiado fino o yo estoy más espeso que el vello púbico de Rosalía.

(Raúl Ruiz, El tirano de Taormina, Libros Hiperión, 1980)

Comentarios

  1. ¿Quién es Rosalía?
    Por cierto, ¿los poetas no piensan demasiado?

    Un saludo Jorge

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  2. Rosalía es una cortesana del tirano.
    Los poetas (y los escritores en general) piensan mucho. Otra cosa es que lo que piensen valga la pena (como el resto de los mortales).

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