Ir al contenido principal

Balzac en Goncourt

Jules y Edmond de Goncourt

En el extenso y jugosísimo Diario de los hermanos Jules y Edmond de Goncourt hay numerosas referencias a Honoré de Balzac, al que consideraban uno de sus maestros literarios. La reciente publicación en Renacimiento del Diario. Memorias de la vida literaria (1851-1870), en excelente edición, selección y traducción de José Havel, hay varias muestras de ello.
Por ejemplo, tras releer Los campesinos (septiembe de 1857) escriben: "Nadie ha señalado a Balzac como hombre de Estado; y tal vez sea el más grande hombre de Estado de nuestro tiempo, el único que se haya sumergido hasta el fondo de nuestro malestar, el único que haya visto con perspectiva distanciada el desequilibrio de Francia desde 1789, las costumbres bajo las leyes, los hechos bajo las palabras, la anarquía de los intereses desenfrenados bajo el orden aparente (...). Y es un novelista quien se ha apercibido de ello."
En otro lugar (octubre de 1855) cuentan una escatológica anécdota:
"Balzac dijo cierta noche en una velada de Gavarni: "Quería tener algún día, nombre tan conocido, tan popular, tan célebre, tan glorioso en fin, que me autorizara a..." Figuraos la más grande ambición que se haya metido en cerebro humano desde que el mundo existe; la ambición más imposible, más irrealizable, más montruosa, más olímpica; aquella que ni Luis XIV ni Napoleón tuvieron, aquella que ni Alejandro Magno hubiera podido satisfacer en Babilonia; una ambición prohibida a un dictador, al salvador de una nación, a un papa, a un dueño del mundo... Y entonces Balzac añadió sencillamente. "...un nombre que me autorizase a... tirarme pedos en sociedad y que el mundo encontrase esto muy natural". 

Comentarios

  1. Un hombre de lo más campechano este Balzac... Sé de más gente que opina igual que él. Es un tema de debate bizarro y a la vez importante. ¿Qué pasaría si todo lo que fuera totalmete "natural" se volviera natural? Saludos Jordi

    ResponderEliminar
  2. Entonces seguramente desearíamos aspirar a la contención y a las formalidades.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…