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Afueras


Las afueras.
     No son muy distintas de las afueras de cualquier gran ciudad: arrabales, polígonos industriales, algún neón rojo formando la palabra Club (el lenguaje universal del reclamo).
     Siempre me han llamado la atención los barrios periféricos, con todos esos bloques abigarrados en los que habitan cientos, miles de personas que madrugan y cumplen con sus empleos y regresan exhaustos a esas viviendas raquíticas en edificios anodinos de tantas barriasas inhóspitas. Cada vez más. Cada vez peor.
     Me pregunto cómo han podido hacer esto, cómo han podido hacernos esto.
     Millones de vidas entregadas por casi nada.
     A la fuerza.
     Vivir para respirar.

(Juanjo Barral, Sobre la marcha. Ediciones de Baile del Sol, 2017).

Comentarios

  1. Hola Jorge,

    Que maravilla de texto, tan cotidiano y sensiblemente exquisito.

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"Este texto es la historia del reencuentro con un autor que me ha acompañado con intermitencias durante cincuenta años, y cuya vida, personalidad y obra literaria me resultan especialmente fascinantes. Pero no es solo eso. En cierta forma Prokosch también es el pretexto para hablar de escritura y libros. Del oficio de escritor. Del éxito y del fracaso. De críticas y rechazos. De realidad y ficción. Del azar. De máscaras. Esto es, de vida y literatura."


Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

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Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.