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Tossa


(Fotografía de la cubierta: Xavier Miserachs)

"Tossa de Mar se transformaba, visiblemente. La marea bulliciosa subía más y más, impelida por una fuerza subterránea y ciclópea. La propaganda, deslumbrante artilugio, era cual una rueda que girase sin descanso, desde la salida a la puesta del sol. Hilos mágicos, tendidos en los mapas, sobre mares y continentes, marcaban la situación de la villa, orlada con el esquema de una rosa de los vientos. Una noria fantástica volteaba sus cangilones sobre el pueblecito hora tras hora. Giraba y giraba la rueda de los ditirambos. La esterlina y el dólar corrían ya de mano en mano y matemáticos indígenas establecían su casa de cambio en los bolsillos. 
Hormiguero hasta hacía poco en quierud, había entrado en actvidad. Los vecinos, sacudiendo el letargo invernal, retornaban de una vida sedentaria, incorporándose a la corriente impulsiva.  Era como si tras un proceso biológico hubieran llegado al mayor desarrollo para manifestarse en un preciso instante con todo su vigor."

(José Jurado Morales, La hora de anclar. Pareja y Borrás, Barcelona, 1959).  . 

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