Ir al contenido principal

Velázquez Riera


Roberto Velázquez Riera fue un periodista, conocido por el pseudónimo de "Robín". En los años sesenta del pasado siglo dirigió el diario ovetense "La Voz de Asturias". Además de su labor periodística "Robín" fue un popular comentarista de radio y conferenciante. Destacó como comediógrafo,. Entre sus títulos: Parador nocturno, Pasaje para la felicidad y La noche humillada. Con su obra La cárcel de tedio llegó a finalista del Premio Lope de Vega.
Velázquez Riera también escribió novela, siendo Una calle en el Infierno su título más conocido. Dicha obra ganó el Premio Aramo y fue publicada en Oviedo por el editor Richard Grandío en 1962. La novela es una especie de Belle de jour, de Joseph Kessel. Julia, la protagonista, es una mujer que pertenece a una familia muy conservadora, extraordinariamente recatada y con novio formal al que no permite el más mínimo desahogo. De noche, sin embargo, se transforma en otra mujer, se maquilla, se viste llamativamente y se adentra en el Infierno, el barrio de peor reputación de la ciudad. Allí se convierte en la amante de "El Tigre", el rey de los bajos fondos.
La escritura de Roberto Velázquez Riera es ágil y funcional, y capta muy eficazmente los dos ambientes por los que transita la novela: el canalla y el de la pequeña burguesía. Al principio de la narración Julia se dice a sí imisma: "Tú naces y mueres todas las noches. Al amanacer no existirás. Eres hija de la oscuridad de la conciencia. Te agitas en un túnel negro." 

Comentarios

Entradas populares

Criterion

  Sin lugar a dudas, The Criterion , fundado y editado por T. S. Eliot en 1922, es una de las mejores revistas literarias británicas del siglo XX. La nómina de colaboradores que tuvo este magazine trimestral, hasta su último número publicado en 1939, conforma un catálogo bastante representativo de lo más granado de la intelectualidad, no solo británica, del período de entreguerras. En sus páginas escribieron luminarias como Pound, Yeats, Proust o Valéry, por citar solo cuatro.   El primer número de The Criterion , salido en octubre de aquel annus mirabilis , es realmente impactante y marca el sello característico de su editor, expresado a través de sus "Commentary"; a saber, la compatibilidad entre una ideología ideología católica y conservadora y una defensa a ultranza de la vanguardia modernista. En este ya mítico número 1, se incluye, por ejemplo, la primera aparición en letra impresa de The Waste Land de Eliot, y la crítica encomiástica de Valéry Larbaud del Ulises, de

Escritura y moral

  La primera obligación de un escritor es tratar todos los temas con la más elevada, la más digna y la más valiente de las disposiciones (...) El espíritu con el que se aborda un tema, un ingrediente relevante en cualquier tipo de literatura, es de absoluta importancia si hablamos de obras de ficción, reflexión o poesía, pues ahí no solo da color, sino que de por sí elige los hechos; no solo modifica, sino que conforma a la obra (...) No rechazamos una obra maestra aunque estemos preparados para detectar sus defectos; sobre todo, no nos preocupa encontrar sus defectos, sino sus méritos: Por supuesto no hay libro perfecto, ni siquiera en su concepción, pero no hay duda de que hay muchos que hacen disfrutar al lector, que le hacen mejorar en su vida o que le levantan el espíritu (...) En literatura, como en todo lo que hacemos, nunca podemos esperar la perfección. Lo único que cabe es hacer todo lo posible  porque así sea, y para ello solo hay una regla: lo que pueda hacerse despacio no

Johnson

Se cumplen 300 años del nacimiento de Samuel Johnson, un escritor tan enorme que por sí solo da nombre a toda una época de la literatura inglesa. Para festejar el aniversario nada mejor que leer alguna de sus obras, o adentrarse en la excepcional Vida de Samuel Johnson , doctor en Leyes , de James Boswell. Por mi parte aprovecho la ocasión para reproducir -ahora con ilustración incluida- la entrada que publiqué en este blog el 2 de marzo de 2007: "El otro vi, tuve en mis manos, una primera edición de Rasselas . Me incliné y la adoré." Así empieza Hilaire Belloc -este lado menos conocido del entrañable monstruo Chesterbelloc- una memorable reseña, recogida en Short Talks with the Dead (1928), de la novela de Samuel Johnson. Historia de Rasselas, príncipe de Abisinia se publicó en 1759 -el mismo año del Candide , de Voltaire, con el que a veces ha sido comparada- y es no sólo uno de los mejores libros del Doctor, sino uno de los más deliciosos productos literarios del siglo XV