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Sangre rota




Cuando uno lee Santuario (1931) es difícil sustraerse a la opinión que de ella dio su autor con ocasión de su reedicion en la Modern Library:"Para mí esta es una idea barata porque fue deliberadamente concebida para hacer dinero". Y concluyó: "Hice un buen trabajo". Santuario fue en su momento, y en cierto modo continúa siéndolo, la novela más popular de Faulkner, aunque no la más representativa de su estilo. No está a la altura de El ruido y la furia o Mientras agonizo, por citar dos obras maestras inmediatamente anteriores en el tiempo; pero sigue siendo un relato brutal, trágico y violento, contado con un pulso narrativo formidable.
La historia del impotente y maligno Popeye y la violación (con una mazorca) y degradación en el burdel de Temple Drake esconde un simbolismo que en Faulkner es bastante común: la invasión y conquista del Sur por la civilización depredadora y mecanicista. Con el paso del tiempo la novela había ido difuminándose en mi recuerdo, difuminándose los perfiles de sus actores y la naturaleza de sus escenas, hasta el punto de creer, por ejemplo, que Popeye era negro. Y no, lo que es negro en Popeye, negro como el alma del personaje, es su característica chaqueta "ceñida y de talle alto". 
Santuario fue la primera novela de Faulkner.que leí, en la edición de la colección Austral de Espasa-Calpe. Había sido publicada por primera vez en España en 1934 por la misma editorial y (curiosamente) en la colección Hechos Sociales. La traducción era del escritor cubano Lino Novás Calvo y llevaba un prólogo de Antonio Marichalar, uno de los mejores críticos literarios de la época, si no el mejor. El prólogo terminaba con estas palabras: "Y eso es todo: aire seco y combustible, pasión en celo, sangre rota". Inapelable síntesis. .

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Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Incierta Fritillaria

La historia de la Fritillaria en Gran Bretaña es igualmnente incierta. Es seguro que se cultivaba allí en 1597, y posiblemente hacia 1578 (en realidad los nombrs de esta planta no se fijaron tan pronto, y a veces no está claro de qué planta se habla). Por otro lado, el primer registro de la planta en el mundo natural data de 1736, y hasta eso es anómalo, nadie afirma haber vuelto a verla hasta 1776, una fecha muy tardía para una nativa británica auténtica, sobre todo para una tan llamativa, inconfundible y atractiva. En otras palabras, quien considere nativa la Fritillaria deberá reconocer que las distintas generaciones de botánicos de los siglos XVII y XVIII se pusieron de acuerdo para no mencionarla en absoluto, una confabuilación solo comparable a la de la NASA cuando simuló los aterrizajes de estadounidenses en la Luna, supuestamente en los días que les quedaban libres en la tarea de vigilar los artefactos alienígenas de Roswell.

(Ken Thompson, ¿De dónde son los camellos? Creencia…

Un bizarro y efímero fenómeno

La afición de Faulkner por la aviación fue muy temprana. En julio de 1918 partió hacia Toronto para alistarse como piloto cadete en la rama canadiense de la Royal Air Force. Sin embargo el armisticio llegó sin haber concluido el entrenamiento, lo que no le impidió que regresara a su casa de Oxford con uniforme y contando baladronadas acerca de su participación en combates aéreos en los cielos de Alemania. En los años treinta su afición a los aviones se reforzó. Consiguió una licencia de piloto y se compró  un aeroplano de cabina Waco, participando en varias exhibiciones aéreas.
En febrero de 1934 asistió a la ceremonia de inauguración del aeropuerto Sushan, en Nueva Orleans. La experiencioa vivida durante este viaje forma parte del material utilizado para escribir Pylon, publicada en marzo del año siguiente, poco antes de que muriera en accidente aéreo su hermano menor Dean, piloto acrobático.
Pylon es una obra menor dentro de la producción novelística de Faulkner, pero solo en términ…