Ir al contenido principal

Bestias del parque

Elefante del Jardí Zoològic de Barcelona

¿Cómo era el Zoo de Barcelona a principios de los años treinta? Para empezar se llamaba Jardí Zoològic y era mucho más modesto que el actual. El librito de Bernat Montsià Les besties del parc (1931) nos informa sobre él. Entonces pertenecia a la Junta de Ciències Naturals de Barcelona, y era su director el señor Rossell i Vilar, "conocido teorizador de las razas".
Muchos animales tenían nombre propio: el primate "cabeza de perro" Pepe, "hijo de una pobre cinodefalita cautiva"; la "bella y enorme" elefanta Julieta: el "malcarado" oso que "se ha ganado del público el nombre de Mussolini por su genio dominador"; la pareja de tigres de Sumatra -el macho se llama Romeo- "que se han comido dos tigrecitos que habían tenido este año"; y los leones -Bosh. Sultana, Xineta...- a los que algunos gamberros no se contentan con tirarles un escupitajo, sino que "los hay que tiran cerillas encendidas a sus crines, y una vez los diligentes cuidadores de las fieras se encontraron con un león que empezaba a incendiarse".
Luego también estaba Llapisera, uno de los dromedarios que el sultán de Marruecos había regalado inicialmente al "señor Alfonso de Borbón que entonces hacía de rey de España"; e Isono, el simpático chimpancé congoleño."que nos mira con ojos llenos de dolor. Tal parece que esté pensando en Filomena, chimpacé hembra muerta hace poco de una pulmonía, víctima de prejuicios precaucionistas."  

Comentarios

  1. He recordado leyendo esta entrada a "Jojo" Historia de un saltimbanqui, de Michael Ende.
    Uno de mis libros favoritos.

    ResponderEliminar
  2. De Ende leí "La historia interminable", pero no "Jojo". En cambio conservo muy buen recuerdo de los libros de animales de Rudyard Kipling: "El kibro de la selva" y "Precisamente así".

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro, milagro. Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía. Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Catal…

Exigencias

"No exija nada si no está seguro de poder respaldarlo".

(Randolph Scott en Carson City, 1952, de André De Toth. Guion de Sloan Nibley y Winston Miller).

El Anacronópete

En el último episodio de la serie televisiva El ministerio del tiempo, titulado "Deshaciendo el tiempo", tiene un papel relevante un extraño aparato volador llamado "Anacronópete". No es una invención de los guionistas de la serie, sino más bien un homenaje a la figura del escritor madrileño Enrique Gaspar y Rimbau (1842-1902).
En su tiempo Enrique Gaspar fue celebrado sobre todo como dramaturgo, autor de varias comedias de costumbres de estilo realista. Por otro lado, su experiencia de diplomático (fue cónsul en varias ciudades de Europa y Asia) le suministró materia para sus libros de viaje. Pero hoy en día es especialmente recordado por El Anacronópete (Barcelona, 1887), novela de fantasía y aventuras en la línea de las producidas por Julio Verne, considerada una de las primeras aportaciones españolas a la ciencia ficción moderna y un claro precedente de La máquina del tiempo de H. G. Wells.
La novela de Gaspar -que en principio iba a ser un libreto de zarzuel…