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Zunzunegui

Juan Antonio Zunzunegui (1900-1982)

Francisco Umbral, en su atrabilioso Diccionario de literatura (1995), al hablar del escritor vasco Juan Antonio de Zunzunegui, lo define como "novelista y cosechero de vinos". De su voluminosa obra literaria no habla o, mejor dicho, habla con desdén, despachándose con un "practica Galdós y Gómez de la Serna" (¿?). El resto de la ficha la consume Umbral metiéndose zafiamente con su vida privada: "Vive en Viriato, Madrid, amancebado con su cocinera (...) Cuando la Academia, el cardenal, el mismo cardenal que vetó a Aleixandre, le reprochaba este abarragamiento (en la Academia se entraba por razones morales, no literarias), ZZ casó con la cocinera y la vistió de visones y de Cachemira chales. Desde entonces la soportamos en todos los saraos literarios y ZZ fue académico."
Zunzunegui tuvo en vida fama de gafe, lo que en este país es nefasto, de aquí que Umbral no se atreva a llamarle por su nombre y apellidos.Tal vez sea este el motivo por el que de sus más de veinte novelas, solo una de ellas, El mundo sigue (1960) fuera adaptada al cine por Fernando Fernán Gómez en 1963. Su estreno fue un fracaso y apenas la pudieron ver los espectadores. Tendrían que pasar cincuenta años para que se reestrenase con todos los honores. El formidable filme de Fernán Góimez, uno de sus mejores, lo vi hace unos meses en televisión y me condujo a lectura, por primera vez, de este olvidado escritor.
Zunzunegui solía dividir sus obras narrativas en "pequeño tonelaje" y "gran tonelaje" (su última novela. Una ricahembra, 1970, ronda las 1.000 páginas). El mundo sigue pertenece, como Esta oscura desbandada (1952) o La vida como es (1954), a una serie de novelas ambientadas en Madrid, que reflejan con crudeza y realismo la miseria económica y moral de la postguerra. Con El premio (1961), una demoledora sátira de los premios literarios españoles, obtuvo irónicamente el Premio Nacional de Literatura.     .

Comentarios

  1. También vi la película que refieres. Del escritor me sonaba, pero nada sabía de su vida. Y de Umbral he leído poco, era un escritor muy ensoberbecido a quien le sobraba orgullo y le faltaba finezza.

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  2. Por una cosa u otra, lo cierto es que Zunzunegui está hoy en día olvidado. Pero, en fin, este parece el sino de la mayoría de escritores.

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  3. Tomo nota del autor, conocido solo por verlo en librerias de viejo. Recomiendo Las Palabras de la Tribu de Umbral, especie de resumen -a su manera- de la literatura española del siglo XX no desprovista de juicios absolutamente certeros. Son las relaciones personales las que convierten a Umbral en un escritor injusto y tendencioso, pues de algun modo ningunea a diestro y siniestro a todo aquel que no esta a su altura, y se deja llevar en sus juicios por otras valoraciones nada literarias que son cajon de sastre donde cabe cualquier barbaridad (maravillosamente escrita). En Las Palabras de la Tribu se observa enseguida esa distincion entre los autores que ha leido, y los que ha leido y ademas ha tratado en persona. Sin embargo, a todos aquellos que le acusan de hombre arbitrario e injusto, recomiendo encarecidamente las apenas dos hojas que dedica a Peman, creo que uno de los mas hermosos homenajes que ha escrito nunca alguien de un amigo.

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  4. David, de acuerdo con tus pañabras sobre Umbral. Y tomo nota de Las palabras de la tribu.

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