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Literatura de masas


Los bolsilibros de Bruguera, de Rollán. las novelas de aventuras, de guerra, policiacas, del Oeste, de terror, de ciencia-ficción, llevaban su nombre y el de toda una generación (Silver Kane, Marcial Lafuente Estefanía, Keith Luger, Frank Caudett, Lou Carrigan, Ralph Barby...) a la que ninguna historia de la literatura española le ha querido conceder una sola página, un solo párrafo. Todos estos escritores y los miles de personas que los leían han sido ignorados, ninguneados, despreciados.  Jamás un manual se ha detenido a explicar que entre 1950 y 1980 existió toda una generación de escritores dedicados en cuerpo y alma (es decir, las dos cosas se las robaron en las editoriales) a nutrir la literatura de masas española. Ni siquiera una mención. Ni siquiera las migajas que quedan después de los cenorrios de los premios. ¿Por qué a este puñado de escritores se le ha echado a patadas de la fiesta? Hay que decir que existieron. Ahora que ha muerto otro de ellos, el viejo Curtis Garland, el gran Curtis Garland. El hombre daba palabras a puñados para construir montones de mundos, ahora que no ha tenido ni siquiera dinero para su entierro, es necesario decir que está siendo demasiado tarde.

(Javier Pérez Andújar, "Curtis Garland", en Diccionario enciclopédico de la vieja escuela. Tusquets, 2016).

Comentarios

  1. No sé si el error es del original o de la transcripción, pero es MARCIAL (no "Manuel") Lafuente Estefanía.

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  2. El error es mío. Queda susbsanado. Gracias.

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