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Deshabitados

Henri-François Rey (1920-1987)

Marchan los dos hacia su planeta muerto. Muerto desde hace millones de años luz.Tendrán sueños de planeta muerto. Muerto, desierto y frío. Tendrán sueños de planeta muerto y se contarán en sueños historias de planeta muerto. Están deshabitados, desérticos (...) Deshabitados, y por la noche de las noches. Deshabitados, y por toda la eternidad. Bien protegidos en su soledad incomunicable. Y, sin embago, tan semejantes a millones de otros cuerpos en busca de su alma. Y cansados de buscarla interminablemente. Y, sin embargo, tan semejantes a millones de ojos vacíos y de movimientos mecánicos. Tan semejantes a esas muchedumbres terribles que miran con millones de ojos muertos el espectáculo incomprensible para ellos de un mundo que vive y que existe.

(Henri-François Rey, Los organillos. Traducción de Alfredo Crespo. Ediciones G.P. 1964).

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Entradas populares

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).

Un poema de Pizarnik

OJOS PRIMITIVOS

     En donde el miedo no cuenta cuentos y poemas, no forma figuras de terror y de gloria.

     Vacío gris es mi nombre, mi pronombre.

     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).