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Un poema de Quiroga

Elena Quiroga (1921-1995)

CARTA A CADAQUÉS (Fragmento)

Desde la cristalada
vi pasar
día a día a una mujer con una bata negra,
calzada de alpargatas,
y una vara de olivo
entre los dedos.
Iba chupando huesos.
Se le desparramaban
por delante
las cabras negras
y aquel chivo blanco.
No olía a sal, ni a brea,
sino a tierra quemada,
a sol,
a la retama
que el viento nos traía de los montes
(El mar era
como el hombro cortado
de una estatua.)
La mujer tenía
negras las greñas
y la piel curtida.
Las cabras se empujaban
o se iban
al borde del sendero
y se agachaban sobre los hierbajos
quemados, retorcidos.

(Elena Quiroga, Carta a Cadaqués. Imprenta Bedia, Santander, 1961).    

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