Ir al contenido principal

Recordando a Walker Percy

 Walker Percy (1916-1990)

Tal día como hoy se cumplen cien años del nacimiento de Walker Percy (1916-1990). Con  este motivo reproduzco el post que a este gran escritor norteamericano le dediqué el 4 de julio de 2010:


Pocas entradas tan sonadas se han producido en el mundo de la literatura en Estados Unidos como la de Walker Percy (1916-1990). El escritor de Luisiana ganó con su primera novela, El cinéfilo (The Moviegoer, 1962) el National Book Award contra todo pronóstico y compitiendo con otras ocho obras, entre las que estaban Franny and Zooey, de J. D. Salinger y Catch-22 de Joseph Heller. Binx Bolling, el joven protagonista de El cinéfilo, de aire existencialista e influido por Kierkegaard y Camus, es uno de estos personajes que representan en cierta medida el espíritu atormentado de su tiempo.
No obstante su brillante comienzo, Walker Percy nunca alcanzó la notoriedad de otros escritores coetáneos. Percy es un moralista irónico y tal vez el más perspicaz cronista del Nuevo Sur. Católico como sus colegas sureñas Caroline Gordon y Flannery O'Connor, desarrolló un tipo de literatura, tanto ensayística como de ficción, más filosófica y de tesis que anecdótica y costumbrista, lo que le convirtió sin pretenderlo en un autor más de culto que popular.
De sus siguientes novelas - El último caballero (1966), Amor entre ruinas (1971), El síndrome de Thanatos (1987), La confesión de Lancelot (1977)- me quedo con esta última, posiblemente una de sus obras más complejas y sombrías. El narrador protagonista es el airado Lancelot Lamar, quien desde su encierro en una institución mental se confiesa a un sacerdote psiquiatra amigo suyo desde la infancia. A medida que Lancelot va desgranando su vida, conocemos su drama íntimo y sus opiniones sobre un mundo que se desmorona a su alrededor; un mundo de tintes apocalípticos al que Percy disecciona sin anestesia, con todas sus problemas y contradicciones.
En un mercado donde predomina la ligereza insustancial, es de agradecer la hondura filosófica que sabe imprimir a aus novelas. O cuando menos agradecerle el que fuera la persona clave en la publicación de La conjura de los necios de John Kennedy Toole 

Comentarios

  1. Fue gracias a esta entrada, que hoy recuerdas, cuando tuve ocasión de leer varias de sus obras. Uno de tus lectores tuvo la amabilidad -y generosidad- de enviarlas a mi casa. Leyó mi comentario en tu página en la que me interesaba por Percy y se ofreció a regalarme ejemplares repetidos.
    Desde luego, es un escritor que merece ser recordado y leído.

    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Me alegra comprobar, Amaltea, que aquella entrada sirvió al menos para ganar una lectora más para Percy. Ya somos más.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. He leído El extranjero de Albert Camus pero de W.Percy nada. No sé cómo te caben tantos libros en la memoria:)
    Pero voy apuntando, aunque ahora ya sabes que estoy en fase de crímenes y castigos.

    ResponderEliminar
  4. De W. Percy hay disponible en las librerías una reciente edición de El cinéfilo. de sus otras novelas traducidas, creo que están descatalogadas.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Políticos mejores y peores

P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

(W. H. Auden, El prolífico y el devorador. Traducción de Horacio Vázquez…

El Centauro

Maurice de Guérin, nacido en 1810 en el castillo albigense de Caylar, en Andillac, y muerto en el mismo lugar poco antes de cumplir los veintinueve años, es uno de los más exquisitos poetas románticos franceses. Su obra, póstuma, es tan breve como corta fue su vida. Jules de Goncourt dijo que entre los poetas modernos solo Maurice de Guérin hizo el hallazgo de una lengua para hablar de los tiempos antiguos. También fue elogiado, entre otros, por Sainte-Beuve, Remy de Gourmont, Rilke y Mauriac.
En julio de 1954 se publicó en Albi (Tarn), en la Imprimerie Coopérative du Sud-Ouest, un librito de 44 páginas, en octavo, con su poema en prosa más celebrado, "Le Centaure", en el que un viejo compañero de Quirón, llamado Macareo, expone al adivino Melampo sus pensamientos sobre el paso del tiempo y evoca con nostalgia su vigorosa juventud. El poema fue dado a conocer por George Sand en 1840 en la Revue des Deux Mondes. 
La edición incluye, además del texto original, la traducción …

De Anaïs Nin a Nicolás Guillén, con un interludio musical.

En los diarios tempranos de Anaïs Nin, escritos en los años veinte, el apellido Madriguera aparece en varias ocasiones. Paquita y Enric Madriguera eran dos hermanos catalanes, músicos precoces y amigos del compositor hispanocubano Joaquín Nin Castellanos, padre de Anaïs y de Joaquín Nin-Culmell, compositor como su padre. Ambos se alojaron en varias ocasiones en casa de Anaïs. Paquita fue una reconocida pianista, que más tarde se casaría con el guitarrista Andrés Segovia. Enric era violinista y tras empezar una prometedora carrera como intérprete clásico, al llegar Estados Unidos se pasó a la música moderna con gran éxito. Al frente de su banda se hizo famoso como compositor de canciones y bailables de ritmos latinoamericanos, compitiendo en este ámbito con su compatriota Xavier Cugat. El figuerense había empezado su carrera profesional en La Habana, donde se había criado y formado también como violinista.
Una de las canciones más recordadas de Enric Madriguera es "Adiós", co…