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Ladridos de armas

  


     Bajó la cabeza y saltó hacia adelante, al mismo tiempo que desenfundaba su "Colt" con gesto inverosímil.  Ladraron las armas. El plomo zumbó por encima de él, que no cesaba de dar tumbos por el suelo. De súbito, trazó un arco completo con su cuerpo y quedó tendido, apoyado sobre los codos , empuñando los revólveres y accionando los gatillos.
     En la cara de Hank se pintaron la irritación y la sorpresa. Alargó los brazos y su cuerpo perdió algo de su tensión. Las armas cayeron y rebotaron en el suelo. Los ojos de Porter se apagaron. Era un hombre corpulento... con el pecho destrozado. Olía a sangre, temblaba y se estremecía. Su rabia ante el fracaso le transformaba en una fiera revolviéndose en la agonía. Cayó de rodillas, se sentó sobre los talones de las botas, se tambaleó y se precipitó hacia atrás, quedando inverosímilmente doblado.

(Ricky Dickinson, La senda del adiós. Exclusivas Ferma, 1961)
 
     

Comentarios

  1. Con un título así, la rabia de Porter debía aullar hasta la muerte.

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  2. Hay mucha rabia contenida en la novela...

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"Este texto es la historia del reencuentro con un autor que me ha acompañado con intermitencias durante cincuenta años, y cuya vida, personalidad y obra literaria me resultan especialmente fascinantes. Pero no es solo eso. En cierta forma Prokosch también es el pretexto para hablar de escritura y libros. Del oficio de escritor. Del éxito y del fracaso. De críticas y rechazos. De realidad y ficción. Del azar. De máscaras. Esto es, de vida y literatura."


Cuando se apaga la luz

"Ningún hombre es listo cuando una mujer apaga la luz".

(Barry Sullivan en Mujer inteligente, 1948, de Edward A. Blatt. Guion de Alvah Bessie y otros).

Diálogo entre un tirano y un poeta en torno a la literatura

-Bueno, a ver, ¿qué haces?
-Perdona, Schiavón, estaba pensando en voz alta.
-No, si por mí, puedes seguir.
-Le daba vueltas a la retórica.
-¿...?
-Es que yo entiendo que la literatura -y creo que todo es literatura- se nutre de tres componentes que, por orden de importancia, son: la retórica, la sensibilidad y la inteligencia.
-Desmenuza, por favor.
-Entiendo por retórica el dominio del lenguaje; por sensibiliodad, la capacidad de sorprenderse y fabular; por inteligencia el saber ordenar lo escrito.
-Arnaldo..., me da la sensación de que todos los que habláis de literatura decís excactamente lo mismo.
-Siempre se dice lo mismo.
-Entonces, ¿por qué estamos perdiendo el tiempo?
-Tú no ganas ni pierdes el tiempo.
-Bueno, era una forma de expresarme.
-Exactamente..., como todo. La literatura es el catálogo de las formas de expresarse.
-Luego... ¿todas las obras dicen lo mismo?
-Se diferencian en el número de palabras que necesitan para decirlo y en el orden que se establece entre ellas.