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Estado de propagación


Si la gallina no cede a los alhagos del gallo se le podrán dar cañamones a comer, que avivarán su ardor, aunque no ha de ser en demasía, ni por mucho tiempo, porque entonces hay el riesgo de que dexe caer la galladura, y los huevos no serían buenos para empollar. La señal cierta para conocer si la gallina se halla o no en estado de propagación, es quando el gallo la hace la aleta, anda alrededor de ella, y se mantiene picando y escarbando la tierra; al contrario, si la gallina busca al gallo, conviene refrescarla; y si no se dexa prender sino por fuerza, y huye de sus insinuaciones, se ha de dar a la gallina comida caliente, lo qual notará el que las gobierna, si como debe, tiene cuidado de proporcionarles el pasto que corresponde.

("Para conocer si la gallina engendra huevos aptos para empollar", en: Secretos raros de artes y oficios, de Lucas Antonio de Palacio. Madrid, Imprenta de Villalpando, c. 1807)

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Un poema de Raine

    DE MUJER A AMANTE Soy fuego encalmado en agua, una ola que se eleva del abismo. En mis venas la marea atraída por la luna se alza en un árbol de flores esparcidas en espuma de mar.  Soy aire atrapado en una red, el pájaro profético que canta en un cielo reflejado. Soy un sueño antes de la nada, soy una corona de estrellas, soy la forma de morir.   (Kathleen Raine,  Collected Poems 1935-1980 , Allen & Unwin, 1981. Traducción: J.O.)  (Nota: Este blog, como viene siendo habitual en verano, se toma un descanso de aproximadamente un mes. Que pasen un buen y saludable verano.)  

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro , milagro . Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía . Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Cat

Como un río de corriente oscura y crecida

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