Ir al contenido principal

HImalayas del alma (2)

Rabindranath Tagore (1861-1941)

La carta de Mascaró a Calvet iba a compañada de una copia en inglés de la carta que Rabindranath Tagore le había enviado a Mascaró, con su correspondiente traducción al castellano. La carta de Tagore, fechada el 22 de septiembre de 1938, en "Uttarayan", Santiniketan, Bengala,  dice así:

     He visto con demasiada frecuencia Upanishads traducidos al inglés por eruditos que son filólogos y a quienes se les escapa la alegría de la visión directa de la verdad expresada en el texto original. Por otra parte, en nuestro propio país, han aparecido en estos últimos tiempos sofisticados interpretes que con erudita insensibilidad no tuvieron escrúpulos en atormentar las palabras de nuestros antiguos poeta-profetas para encajonarlas de acuerdo con los modelos metafísicos de su lógica particular. Robaron de esta manera la voz de palabras llenas de vida, y robaron la luz de las visiones luminosas. Los pensamientos de nuestros sabios eran sencillos, como los de un niño, a pesar de su sublime sabiduría; pero los pensamientos de aquellos que los metieron en una jaula y les cortaron las alas de contradicciones que daban prueba de su valor de vida, eran pensamientos viejos, la delicadeza de su toque espiritual se endureció con callosidades de tradición.
     Estas son las razones porque le estoy tan agradecido por su traducción que por fortuna no es del todo literal y por lo tanto se acerca más a la verdad, y que ha sido trabajada con el verdadero espíritu y hecha en un lenguaje artístico que ha recogido de aquellas palabras grandes la voz íntima que se va más allá de las fronteras de la palabra.
     Lo que me gusta sobre todo en su libro es la manera como ha traducido Vd. aquellas partes del texto que son supra-racionales y vaporosas, murmullos de un niño maravilloso, unidos a las alturas más asombrosas de intuición espiritual a que jamás haya llegado el pensamiento humano. Dan la impresión de un grupo de islas que han surgido de las profundidades de un mar prehistórico, debido a un trastorno de la geología primitiva de la tierra. Lo que Vd. ha dejado de traducir también demuestra su buen juicio, porque hay vastas regiones en estos escritos, especialmente en los Upanishads más extensos como el Chandogya, que son simbólicas, y cuyo sentido místico no se puede entender sin saber el ambiente de la vida y costumbres de aquellos tiempos. Como esto no nos es hoy posible, las hemos de abandomnar con un suspiro.
     Atentamente,
     Rabindranath Tagore

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares

Políticos mejores y peores

P. ¿Queres decir que toda política es un juego sucio y que se la debería dejar en manos de los sinvergüenzas? ¿Te unes a la banda de los que dicen que el mundo sólo de salvará por un cambio del corazón? ¿Es eso?

R. No. Sólo digo que hoy los políticos dependen del apoyo de las masas, y que en consecuencia son representativos del hombre medio de su país y de su tiempo, a veces un poco mejores, a veces algo peores. Si fueran mucho mejores o mucho peores, no tendrían éxito, porque jamás serían aceptados por las masas (...) Esto significa que si estás muy por encima de la media en comprensión y sensibilidad, es probable que no seas capaz de hacer mucho políticamente, en el sentido estricto de la palabra, porque no tardarás en verte obligado a hacer cosas en las que realmente no crees, lo que significa que en la práctica fallarás, pues es imposible hacer bien algo si no se cree totalmente en lo que se está haciendo...

(W. H. Auden, El prolífico y el devorador. Traducción de Horacio Vázquez…

De Anaïs Nin a Nicolás Guillén, con un interludio musical.

En los diarios tempranos de Anaïs Nin, escritos en los años veinte, el apellido Madriguera aparece en varias ocasiones. Paquita y Enric Madriguera eran dos hermanos catalanes, músicos precoces y amigos del compositor hispanocubano Joaquín Nin Castellanos, padre de Anaïs y de Joaquín Nin-Culmell, compositor como su padre. Ambos se alojaron en varias ocasiones en casa de Anaïs. Paquita fue una reconocida pianista, que más tarde se casaría con el guitarrista Andrés Segovia. Enric era violinista y tras empezar una prometedora carrera como intérprete clásico, al llegar Estados Unidos se pasó a la música moderna con gran éxito. Al frente de su banda se hizo famoso como compositor de canciones y bailables de ritmos latinoamericanos, compitiendo en este ámbito con su compatriota Xavier Cugat. El figuerense había empezado su carrera profesional en La Habana, donde se había criado y formado también como violinista.
Una de las canciones más recordadas de Enric Madriguera es "Adiós", co…

Un poema de Muntañola

La noche es un árbol turbio que se enrreda en el árbol, es antracita antigua quemando la luz, es la piel más arcana del aire. El árbol lo sabe. Él bebe la noche.

(Esther Muntañola, Árbol. Ediciones Tigre de Papel, 2018).