Ir al contenido principal

Siegfried


André Siegfried (1875-1959) fue un historiador y geógrafo francés, considerado uno de los fundadores de la sociología electoral. En 1952 la editorial Gustavo Gili sacó un librito titulado Máximas, de cortísima tirada (solo 100 ejemplares), destinado a los miembros de la Sociedad de Bibliófilos de Barcelona. En él se reúne una serie de pensamientos y aforismos de Siegfried, traducidos por Mauricio Torre-Balari, sobre el hombre, su conducta y la polírica. He aquí algunas de estas máximas:

Para juzgar un acto político, hay que preguntarse siempre lo que se propusieron sus autores; raramente es lo que uno piensa, y nunca lo que ellos dicen.

Lo que debiera consolar a los candidatos derrotados, es no tener que sostener las promesas que hicieron.


En política, los grandes intereses prefieren habérselas con un adversario corrompido que con un amigo incorruptible.

Cuando se suscita una cuestión de principios, casi siempre hay detrás de la misma una cuestión personal. 

Para que una alianza política sea sólida, basta que se esté de acuerdo en el terreno de la pasión, no es necesario estarlo en el de la razón.

Es preciso cambiar frecuentemente de opinión si se permanece en un mismo partido; hay que cambiar a menudo de partido si se quiere conservar la misma opinión.


Comentarios

  1. Recóndita, pero con unas máximas que no han cambiado.
    ¡Vaya desastre y qué lío de política!.
    Voy a atreverme a elegir una: la tercera.

    ResponderEliminar
  2. Sí, hay cosas que nunca cambian.

    ResponderEliminar
  3. Pues habría que hacer una segunda edición masiva de esas máximas de Siegfried. Si el resto son como estas, merecería la pena.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Mayo del 68: Una visión

"Estoy convencido de que de no haber sido bueno el tiempo reinante durante el mes de mayo, la revolución no se hubiera podido hacer. Quizás se hubiera reducido a unas cuantas escaramuzas. La lluvia y el frío suelen atenuar los ánimos revolucionarios más que ninguna otra cosa. Sé que esto podrá resultar cínico, pero yo creo que es verdad. La policía de París también compartía mi opinión.  Tengo entendido que los oficiales de la Prefectura se reunían todos los días para estar al corriente de los boletines meteorológicos." Quien así habla es el periodista Jack Hartley, narrador y uno de los protagonistas de la novela El alegre mes de mayo (1971), del escritor estadounidense James Jones.
No es el famoso autor de novelas como De aquí a la eternidad o Como un torrente un nombre que se suela asociar a los hechos de mayo de 1968. No obstante, fue uno de los pocos escritores norteamericanos que, a poco de suceder los hechos, decidió novelarlos. (Otro autor fue su compatriota Frank Y…

Un poema de Iglesias Díez

FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

(Carlos Iglesias Díez, Pájaro herido. Bajamar Editores, 2018).

Nadie acaba como empieza

Harold J. Stone: Recuerda que las personas cambian.
Don Murray: ¿Por qué?
Harold J. Stone: Los hombres, las mujeres, los juegos de cartas, los amigos en quien confías... Todos. Nadie acaba como empieza.

(Duelo en el barro, 1959, de Richard Fleischer. Guion de Alfred Hayes y A. B. Guthrie).