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Problema a la vista



-¿No teme usrted recorrer el barco en mi compañía? -inquirió la muchacha.
-¿Tan terrible resulta?
-Tengo fama de vampiresa.
-Y yo de hombre inasequible.
-Dicen -insisitió la joven- que no hay quien me resista.
-Y aseguran -respondió Milton- que yo soy inamovible.
-¡Magnífico! -palmoteó la muchacha-. Estamos a punto de resolver un problema que ha intrigado a mucha gente y ha sido objeto de muchas polémicas.
-¿Qué problema es ese?
-¿Qué sucede cuando una fuerza irresistible se encuentra con un objeto inamovible?

(G. L. Hipkiss, La dama de los brillantes. Ediciones Clíper, 1949)

Comentarios

  1. ¿Que la fuerza y el objeto son engullidos por la sensual energía del caos?

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  2. Gracias, Airin. El mérito es de Hipkiss.
    Javier, al principio parece que va a ganar la fuerza irresistible, pero al final acaba ganando el objeto inamovible. Todo, eso sí, en medio del caos.

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  3. Caray, es un problema de física muy sugerente en el que no falta ni pizca de erotismo.

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  4. Física recreativa, en todo caso.

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FINAL

Cuando el amor solo sea
un haz de quebradas luces,
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     Conozco la gama de los miedos y ese comenzar a cantar despacito en el desfiladero que reconduce hacia mi desconocida que soy, mi emigrante de sí.

     Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

     Y cuando por la mañana temes encontrarte muerta (y que no haya más imágenes): el silencio de la comprensión, el silencio del mero estar, en esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal.

(Alejandra Pizarnik, Nombres y figuras, Picazo, Barcelona, 1969).