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Carnaval


Por más que la iglesia se deshaga en lágrimas y en gritos de penitencia en los divinos oficios, para empezar con provecho la santa cuaresma, se deja que gima, y entretanto con pretesto de celebrar el carnaval, se derraman muchos y se abandonan a todo género de fiestas y de alegrías insensatas. Se cree con fundamento, que estas licenciosas diversiones traen su origen del paganismo; pues el mes de enero era profanado por los paganos con regocijos indecentes y con un libertinaje disoluto en honra de Baco, por lo que estos días de destemplanza y de embriaguez, se llamaban fiestas bacanales. Las antiguas se celebraban en un cierto lugar de Atica, donde Baco tenía un templo, y habíanse establecido para esta ceremonia catorce mugeres. Las sacerdotisas de Baco se llamaban bacantes, y cuando celebraban dichas fiestas, corrían de noche vestidas de pieles de tigre o de pantera, unas desmelenadas con antorchas encendidas, otras coronadas de pámpanos e hiedra, y en las manos tenían varas enramadas de hiedra y de hojas de parra. Acompañábanlas tañidores de címbalos, clarines y tambores, y daban gritos horribles. No es pues estraño, que se asegure traer de ahí origen los disfraces y bailes de carnaval.

(Juan de Zafont y de Ferrer, Almanaque religioso, civil y literario para el año 1843, Imprenta de Juan Francisco Piferrer, Barcelona, 1842)

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