Ir al contenido principal

La escritura como hobby


Defiendo esa concepción del trabajo literario como producto nacido en el tiempo libre del autor. No infravaloremos los hobbies. En un hobby se puede meter toda la pasión, la fuerza y el talento del mundo. Schliemann era un aficionado que acabó desenterrando Troya. Hay que rechazar ese menosprecio de quien da por sentado que un escritor de fin de semana, esporádico, no es de fiar. Incluso hay quen rechazar el prejuicio en sentido inverso, que posiblemente da más en el clavo: que el escritor profesionalizado, en aras de su sustento, acaba agostado, bajando la guardia, escribiendo demasiado, forzándose y perdiendo el chispazo que surge sólo cuando uno se deja sorprender (...).
Claro que hay vidas y vidas de escritor. En realidad, seamos sinceros: lo que hasta el último mono querría es escribir una novelita de cien páginas, inspirada, genial, una obra maestra, en un mes o dos, y que tuviera tanto éxito que nos hiciera ricos, pero no para dejar nuestro trabajo nutricio de mecánico o maestro y ponernos a escribir como posesos, sino para dedicarnos diez meses al año a viajar, a tomar el sol, a ver cine, a oir música y a entregarnos a una docena de hobbies con la misma pasión con que nos tomábamos antes el hobby de escribir.

(Román Piña Valls, "La trituradora de ilusiones", en: La mala puta. Réquiem por la literatura española, de Miguel Dalmau y Román Piña Valls, Sloper, Palma de Mallorca, 2014)

Comentarios

  1. Claro que sí. ¿Qué escritor no desearía esa perspectiva de autor de éxito sin ataduras económicas? El Balzac atado a su banco, cafeinómano perdido, esclavo de la escritura no creo que sea la aspiración de ningún escritor.
    Ese libro me interesa. Es muy saludable desvestir de tópicos y solemnidad al oficio.

    ResponderEliminar
  2. Es un libro que, aunque no coincidas con todo lo que se dice, se deja de romanticismos e intenta ir a la cruda realidad.

    ResponderEliminar
  3. Jeje, muy bien Jorge, un post encantador. Verás, yo tengo la historia de una novela que se me ocurrió como un chispazo en mi pensamiento estando en un lugar que no puedo comentar. me pasó como a Vicky el Vikingo cuando se frotaba la nariz.
    Lo peor es que para escribirla creo que me llevaría años, disciplina, ayuda... Pero en realidad, la sinopsis la cuento en tres renglones (es lo que veo raro jaja).
    Si quieres saberla te lo digo por privado que me plagian y ala, me quedo sin mi obra :)

    ResponderEliminar
  4. A veces las mejores obras son las imaginadas y no escritas.
    Tengo curiosidad por saber de qué va tu historia.

    ResponderEliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares

Un milagro de san Salvador de Horta

"Dos casados vizcaínos traxeron desde aquel reino a Horta una hija, que era sorda y muda de nacimiento; y poniéndola a los pies del venerable Fray Salvador, les dixo que estuviesen ocho días en la Iglesia orando a Nuestra Señora, y que después hablaría la muchacha. Pasados quatro días habló, pero en lengua catalana, conformándose con el idioma del territorio en que estaba. Entonces viendo hablar a la muda gritaron todos: Milagro, milagro. Pero sus padres como no entendían aquella lengua estaban descontentos, y levantando la voz decían que ellos no querían, ni pedían, que hablase su hija lengua catalana, sino vizcaína; y fueron a Fray Salvador, que le quitase la lengua catalana y le diese la vizcaína. Él les respondió: Vosotros proseguid la oración de los ocho días, que yo también continuaré la mía. Y cumplidos los ocho días, delante de los muchos que concurrieron a ver la novedad, dixo: Amigo, la Virgen Santísima quiere que la niña hable catalán mientras esté en el reino de Catal…

Exigencias

"No exija nada si no está seguro de poder respaldarlo".

(Randolph Scott en Carson City, 1952, de André De Toth. Guion de Sloan Nibley y Winston Miller).

El Anacronópete

En el último episodio de la serie televisiva El ministerio del tiempo, titulado "Deshaciendo el tiempo", tiene un papel relevante un extraño aparato volador llamado "Anacronópete". No es una invención de los guionistas de la serie, sino más bien un homenaje a la figura del escritor madrileño Enrique Gaspar y Rimbau (1842-1902).
En su tiempo Enrique Gaspar fue celebrado sobre todo como dramaturgo, autor de varias comedias de costumbres de estilo realista. Por otro lado, su experiencia de diplomático (fue cónsul en varias ciudades de Europa y Asia) le suministró materia para sus libros de viaje. Pero hoy en día es especialmente recordado por El Anacronópete (Barcelona, 1887), novela de fantasía y aventuras en la línea de las producidas por Julio Verne, considerada una de las primeras aportaciones españolas a la ciencia ficción moderna y un claro precedente de La máquina del tiempo de H. G. Wells.
La novela de Gaspar -que en principio iba a ser un libreto de zarzuel…