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Josep Pla: días de enero de 1956


Sabemos ahora por su diario, recogido en La vida lenta. Notas para tres diarios (1956, 1957, 1964) (Editorial Destino, 2014), lo que Josep Pla hacía, por ejemplo, en enero de hace cincuenta y nueve años. Se acuesta tarde se levanta tarde.Trabaja en dos obras a la vez, Viatge a Catalunya y Barcelona y escribe los artículos semanales para Destino. Por las noches, en la cama, lee el Diccionario filosófico de Voltaire, la Vida de Johnson de Boswell, el Bismarck de Banville, y revistas como New Yorker, Il Borghese o Le Figaro Littéraire.
Invierno duro. Fuera sopla la tramontana y dentro, en el mas de Llofriu, hace un frío glacial (10º en la sala). La muerte de su viejo amigo Manuel Brunet le afecta. Baja a Barcelona en una ocasión, se ve con el editor Vergés y con Vicens Vives. La situación política le asquea ("El peor mal que ha hecho Franco es haber instaurado y fomentado, para mantenerse, la inmoralidad en España").
Las cenas suele hacerlas en Palafrugell, en el restaurante Cal Miquel, con sus amigos. Tertulia hasta la madrugada. Bebe demasiado. ("El acohol de ayer me ha hecho pasar una noche de excitación sensual y mental"). Tiende a deprimirse ("Qué vida aburrida y extraña. Es un suicidio lento pero asegurado"). Hay días que no se levanta de la cama. Escribir le fatiga. Leer le fatiga. "Me hago viejo", escribe (y no ha cumplido los sesenta años).    

Comentarios

  1. Cuando leo a Pla, el fragmento que citas en un buen ejemplo, concluyo que al escritor, tan bien dotado para la descripción y el relato forense, le fallaba el élan vital. Ese desajuste le consumía y privaba del disfrute de la vida.

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  2. Sólo he leído El cuaderno gris hace bastantes años por que lo encontré por casa. Y recuerdo que me enamoró. Me quedo con eso.

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  3. En Pla, como en todos los escritores, hay una cara "a" y una cara "b". En estos diarios encontramos su cara "b", que solo conocían unos pocas personas de su círculo íntimo. Nos muestra más dudas e inseguridades de las que podríamos pensa,r a juzgar por su obra literaria.

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  4. ¡Bárbaro!, un monstruo que muestra su debilidad sin miedos y excelente escritor con su pequeña peculiariadad: su punto de locura. Quizás, puede que esa locura es lo que le mantenía vivo.
    Es así como siento a estos escritores, pero pueden corregirme.

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  5. Lástima que no nos dejase más diarios com o este.

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OJOS PRIMITIVOS

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Don Murray: ¿Por qué?
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FINAL

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un haz de quebradas luces,
entre tus dedos seguiré siendo
ceniza de Luna.

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